Cartel de espejos

El Papa Francisco y su Iglesia

La Cuaresma y la semana Santa nos invitan a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestra Iglesia y el compromiso que  tiene  ésta y sus feligreses con México.El papa Francisco ha sido congruente: sus palabras van de la mano con sus acciones.  

El es un hombre austero y lo ha demostrado en su forma de vivir y de vestirse.  Ha tratado de poner orden en esa Iglesia dos veces milenaria donde se encuentran en el mismo lugar hombres santos y hombres corruptos,  en donde el poder y la Fe, el bien y el mal  luchan dentro del ser humano desde siempre,  pero es más notorio en los hombres de poder  de esa institución que se supone deben ser ejemplo a la mayoría de los fieles. 

La mexicanización de la que habló el Papa a un amigo argentino  no fue diplomática pero su apreciación verdadera.  

Poco tiempo después  comenta: “Yo pienso que a México el diablo lo castiga con mucha bronca”, “el diablo no le perdona a México”, “Usted va a encontrar a mexicanos católicos, no católicos, ateos, pero todos guadalupanos”.  Según el Papa  el fervor que el país ha mostrado a la Virgen de Guadalupe es la razón por los males que estamos pasando: narcotráfico, corrupción, muerte y demás.  En esta ocasión  las declaraciones  del Papa se parecen a la “Fe que tiene el Carbonero”,  “creer sin razonar”.

En México más de 30 millones no son católicos, y súmele todos los librepensadores.  Ninguno de ellos son guadalupanos.

El Papa no se ciñó al guión y estos comentarios son desafortunados, porque lo que esta pasando en México se debe a la corrupción de personas que trabajan en el  gobierno o en la iniciativa privada,   al narco que se ha podido colar en todas las clases sociales, a la ciudadanía que le cuesta trabajo participar y exigir. El Papa Francisco es un hombre carismático, es un hombre de palabra y de acción es por eso que  la excomunión a la mafia Ndranhgheta,  más poderosa que su rival Cosa Nostra sienta un precedente para que las cosas cambien, no sólo en Italia sino en el mundo.  

Éstas son algunas de las frases del Papa referentes a la mafia: “la adoración del mal y el desprecio del bien común”. “Es un mal que hay que combatir y alejar. Los mafiosos no están en comunión con Dios. Están excomulgados”.El Papa ha dado el primer paso para un cambio mundial,  veremos como reaccionan los obispos y sacerdotes mexicanos.  


mary_saldana2002@yahoo.com.mx