Cartel de espejos

1984 y Un Mundo restaurado

Con las nuevas políticas del presidente de nuestro vecino del Norte, el mundo empieza resquebrajarse. Después del final de la Guerra Fría hubo un impasse en la turbulencia mundial. Sí, nunca se acabó del todo, y con aquel  11 de septiembre el mundo cambió para siempre.


Estados Unidos,  líder de la democracia mundial, que ha luchado en el mundo por la misma. Él que ha hecho alianzas mundiales para lograr una paz, que por cierto, no se ha dado.  Hoy su nuevo presidente quiere deshacer todo que mal o bien se había logrado para la paz mundial: el NAFTA, la OTAN, la ONU, y para que entendamos ya   desmanteló el  tratado  comercial con el Pacifico. Sus críticas a la prensa son inadmisibles y topa  con las “verdades  Alternativas” del  secretario de presa de la Casa Blanca.  Así es, llegamos a la era de la pos verdad en donde la emoción y sentimiento tienen más valor que los hechos objetivos.


No es coincidencia que el libro de George Orwell 1984,  publicado en 1946 sea hoy en día uno de los más vendidos en el mundo, por su paralelismo con lo que estamos viviendo.  En el libro el “Big Brother” vigila cualquier movimiento de los habitantes, en este Estado totalitario, los ministerios de  la verdad, de la paz, del amor, y de la abundancia son los que dictan las reglas con un “nueva lengua”  un  “double thinking “,   lo que sería hoy  “”alternative facts”. Sí, regresamos en el tiempo al libro de Orwell.


Henry Kessinger en su libro Un mundo restaurado nos  habla del  equilibrio del poder, en  donde estudia  el periodo de las guerras napoleónicas (1812- 1822) con dos  personajes históricos: el príncipe  Metternich, canciller de Austria y   el vizconde Castlereagh, secretario de Relaciones Exteriores británico; los dos  luchan por las posiciones de sus  países  y  por el nuevo orden  europeo que durará hasta la primera guerra mundial. Un mundo restaurado es un libro sobre el arte gobernar y cómo se forman las Alianzas y los tratados  para llegar a una paz mundial.


En otro libro Diplomacy Kessinger comenta: “Un Orden Mundial de estados que afirman la dignidad individual y el gobierno participativo, y cooperan internacionalmente de acuerdo con reglas consensuadas, puede ser nuestra esperanza y debería ser nuestra inspiración”. Sí, la historia enseña lecciones,  pero sólo a los que la leen.


mary_saldana2002@yahoo.com.mx