Cartel de espejos

Diplomados de Historia para los gobernantes de México

Para construir el país que ahora llamamos México miles de hombres y mujeres lucharon     dando su vida en los diferentes procesos históricos como en el siglo XIX por la Independencia y después de esta liberación vinieron un primer Imperio con Iturbide, la reforma y el segundo Imperio con Maximiliano, la pérdida de la mitad del territorio de México.  Invasiones y  guerras    con  un breve periodo de treinta años de paz con el Porfiriato .En 1910 estallará con toda su fuerza  una  revolución que sacrificó a miles de hombres que apostaron por  un nuevo país.   Lucharon porque  México iba a cambiar y a ofrecer oportunidades para todos, no fue así,  seguirían nuevos gobernantes y mismas líneas de poder. Se aplica con toda su fuerza la frase de Giesiuppe Lapedusa en su obra “El gatopardo”,  “Si queremos  que todo siga como esta, es necesario que todo cambie”.   Y  así fue,  todo sigue  igual.  El país continúa sumido en la pobreza, no hay oportunidades para las nuevas generaciones,  el narco  con conexiones con gente del poder ha tomado ciudades y estados, no hay movilidad social, ni justicia, ni aplicación de la ley. Los ciudadanos de primera “Los que ostentan el poder” están  incrustados como lapas en los tres niveles del gobierno, en las cámaras de senadores y de diputados, en  los mismos medios de comunicación, en las paraestatales,  etcétera, etc. Esta gente no tiene empatía con su pueblo, no se dan  cuenta de que hay un hartazgo en todas las clases sociales. Parece que “la gente de poder”  no ha estudiado la Historia de México,  sobre todo los jóvenes diputados y senadores de todos los partidos, estoy segura que si les aplicamos un examen sobre los procesos sociales, políticos, económicos y culturales del país saldrían reprobados. El problema es que esta incultura, esta falta de conocimiento de lo que es nuestra República se refleja en sus actos, en las leyes que promulgan muchas de ellas para su beneficio personal, ya ni siguiera de su partido, menos de su país. La única solución es que la ciudadanía se involucre cada día mas, qué exija cuentas a sus gobernantes, que vigilen a sus diputados, senadores,  y a todos los servidores públicos que fueron elegidos para un cargo público.    La gente “de poder” debería trabajar en conjunto con la ciudadanía para sacar adelante a nuestro país. Sin confrontación sino con un ánimo en donde prevalezca el honor, la justicia y la honradez.Pero…..  lo primero que deben hacer estos gobernantes es estudiar la Historia de México, sí leyeran lo que costo construir nuestra República se comprometerían con su país y con su gente.  La incultura   es la madre de todos los vicios. Y como dice el dicho  “Bendita ignorancia que el saber nada le importa!” . 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx