Cartel de espejos

Corrupción y el Estado de derecho

“La ley se acata pero no se cumple” así  reza el dicho popular que data desde los tiempos coloniales. La Nueva España tenía de por medio un océano para llegar a España, al igual que España a la América;  en ese ir y venir de permisos, de leyes, de personas , virreyes, mercancías y demás, la ley se fue acomodando a los intereses personales de los de esta orilla americana y también porque algunas leyes eran injustas y los americanos optaron por hacerlas a su medida o bien repudiarlas, que fue  una de las causas, además de las ideas de la ilustración francesa para la Independencia de México. ¿Es la corrupción una práctica cultural en todo el mundo? ¿y esa corrupción se da en todos los niveles?  ¿ A quién favorece este estado “valemadrista” en donde todos somos corruptos y vale madre la ley? ¿O bien la mujer de la balanza de la justicia tiene un peso preponderante en esta sociedad?  Todas estas preguntas vienen al caso por el discurso que el  presidente de México Enrique Peña Nieto dio el día 27 de noviembre de 2014 en donde invita a la sociedad civil de nuestro país y  para el caso a todo México a sumarse al esfuerzo para erradicar la violencia. Propone entre otras iniciativas una policía estatal.  Y aquí viene el cuestionamiento; como todos sabemos la palabra tiene un poder relativo, pero en este momento  lo que México necesita es la  acción.   La palabra acompañada de la acción. Después del genocidio de Ayotzinapa, hay otros miles de crímenes como las muertas de Juárez, como las fosas de Allende, Coahuila,   como la violencia en Tamaulipas,  Nuevo León, Chihuahua y en otros Estados, que no se han esclarecido. Lo que necesita México en este momento es la aplicación de la Ley y empezar a limpiar a los involucrados en casos de corrupción en  los Estados, los Municipios,   los Congresos, en el Ejército, etcétera. Y dentro de cada una de las miles de instancias se tiene que aplicar la ley,  la corrupción no es una cultura,  y no está bien vista por la mayoría de los mexicanos, sí Enrique Peña Nieto quiere tener credibilidad, debe empezar a limpiar el Estado Mexicano. La sociedad mexicana está harta de tener que esconderse, de ser extorsionada,  de vivir con el temor,  de que a sus hijos los asesinen,  de que no haya un futuro claro para este país.  Aun con todas las reformas que se hicieron, que fueron positivas en su mayoría,   si no van aunadas a un Estado de derecho no va a existir paz en este país. El presidente de México la tiene fácil y no hay de otra si quiere seguir en el poder: erradicar la corrupción desde el más alto mando hasta el último escalón y él tendrá que poner el ejemplo para que los servidores de este país de todos los niveles cumplan con la ley. 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx