La vivienda como generadora de ciudades

El desarrollo urbano tiene una naturaleza multisectorial, incluye aspectos económicos, productivos, sociales, así como de prestaciones de servicios básicos para la población.

En estos aspectos se encuentra considerada la vivienda, ya que se trata de un detonante del bienestar social que tiene un gran impacto económico mucho más alto que el de otros sectores como el de la minería, educación y agricultura.

La palabra "urbanismo" es definida en el diccionario Laousse como "ciencia y teoría del establecimiento humano": la fundación de las ciudades, ha sido a lo largo de los años un instrumento de transformación social. Asimismo, el urbanismo tiene como objeto, el estudio de las ciudades, ordenar los sistemas urbanos integrados por edificios y otras estructuras siempre pensando en mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades.

Si nos remitimos a los orígenes del urbanismo en la Nueva España, a diferencia de otros países, la colonización tuvo un carácter meramente urbano, se privilegió la fundación de ciudades con métodos específicos ordenados para su creación, la fundación de las ciudades, ya que significaba una presencia permanente en el nuevo territorio.

La instrucción real para la construcción del Nuevo Mundo (1518) que hacía mención a la fundación de las aldeas para indígenas, consideraban que la construcción de las ciudades debía iniciar con el levantamiento de las casas habitación, para después construir la iglesia, y al final los edificios comunales, era menester trazar en ellas plazas, calles, y que contaran con hospitales para los muy pobres, los niños y enfermos.

En el mundo contemporáneo, la tendencia urbana es la redensificación de las ciudades a través de modelos de zonificación mixta. Mismos que integran la necesidad de habitar y las necesidades complementarias que requieren los habitantes en su barrio, fomentando la coerción social a través de las actividades y oportunidades para la interacción entre los vecinos. Provocando así que las personas se muevan a pie o en medios no motorizados de trasporte, viviendo las ciudades y fomentando de esta forma ciudades más seguras.

Este planteamiento urbano, genera nuevos esquemas y retos sociales, que el diseño urbano debe contemplar e incluir. Ante esto, el proyecto normativo del desarrollo urbano en nuestro país, debe de enfocarse desde la célula más elemental de las ciudades, la vivienda; y remitiéndose a la escala humana. Tomándola como eje rector, en modelos de ciudad que generen una mejor calidad de vida, para quienes en ellas habitamos.