La noble labor de la salud

El derecho a la protección de la salud, es uno de los derechos humanos más vulnerables, nadie se encuentra exento de padecer enfermedades o de requerir servicios médicos para conseguir el óptimo nivel de salud.

La defensa de la salud abarca un amplio parámetro de protección, que va desde la prevención hasta la detección y atención médica oportuna; este es un proceso que requiere la interacción de todo un sistema donde algunos de los protectores de la salud tienen un rol protagónico y otros, pudieran percibirse en un segundo plano sin tanto crédito; sin embargo, las enfermeras y enfermeros realizan un noble labor que entregan día a día en favor de la salud de millones de mexicanos.

Gracias a su vocación y trabajo se logra atender de manera permanente la salud; en momentos de enfermedad brindan un invaluable apoyo, se involucran con las circunstancias que en ese momento nos determinan, incluso conviven y sufren con nosotros en los estados más críticos de salud y, gracias a sus cuidados y atenciones es que podemos recuperarnos más fácilmente tanto física como emocionalmente.

De ahí que resulte trascendente la celebración de Día Internacional de la Enfermería y en especial por hacer eco de los avances realizados por el Gobierno Federal en la materia que, en 2014, a través del Programa de promoción para la Profesionalización del Personal de Enfermería, Trabajo Social, Terapia Física y Rehabilitación, logró la promoción de tres mil enfermeras y enfermeros.

Además, en el marco de este día, el presidente Enrique Peña Nieto anunció un mayor reconocimiento y una mejora salarial para las enfermeras y enfermeros que obtengan grados de licenciaturas o posgrados, y la creación de 3 mil nuevas becas de servicio social para estudiantes, constituyendo grandes pasos para la profesionalización de esta virtuosa labor.

El camino por recorrer es largo, mientras que países como Noruega registran 16.5 especialistas en la materia por cada mil habitantes y el promedio de los países de la OCDE es de 11.1, México en 2012 contaba con 2.6 enfermeras o enfermeros por cada mil habitantes, cifra que nos sitúa como penúltimo lugar de la OCDE tan solo por encima de Turquía que cuenta con 1.8.

Los avances son importantes pero aún se requiere del esfuerzo y el impulso a la profesionalización de la enfermería, necesitamos de más mujeres y hombres preparados que atiendan con el máximo nivel de especialización a nuestros pacientes pero, sobre todo, que continúen trabajando con ese cariño y entrega que los caracteriza.