La mujer y su empoderamiento

Durante la conferencia de prensa que ofrecimos este martes en las oficinas del Instituto de Administración Pública del Estado de México IAPEM, no faltó la pregunta sobre la propuesta de reducir el número de diputados y senadores plurinominales, especialmente en cuanto a la afectación que esto traería a los espacios para la mujer que, por cierto, como tema de género mucho ha avanzado en cuanto a su participación dentro de la política y el gobierno.

Y es que a propósito de dar a conocer la creación del Diplomado "Mujer en la Política y el Gobierno", como parte de las actividades de la Escuela de Gobierno y Administración Pública Mexiquense, creo que debe aprovecharse la coyuntura y convertirla en el motivo de que estos espacios de elección ocupados por mujeres, tengan mayor proyección. De ahí la importancia de impulsar su liderazgo.

Se trata de apoyar con elementos a todas aquellas mujeres líderes que han estado participando de manera constante en sus comunidades, que incluso llegan a cambiar positivamente la vida de otras personas; entonces, que no por la falta de oportunidades o de formación, específica e incluso académica, se pierda la capacidad de este capital social y político donde, por supuesto, el objetivo es indistinto de cualquier militancia partidista.

No debe perderse de vista que, como parte de las metas nacionales para 2018 respecto del porcentaje de mujeres por puesto edilicio, aún plantea un reto, que más allá de verse en número debe observarse en cuanto a empoderamiento. En el Estado de México sólo el 11 por ciento de los presidentes municipales son mujeres, cuando la meta para 2018 es de 15 por ciento.

En cuanto a las oportunidades de desarrollo escolar para la mujer, de acuerdo con la Secretaría de Educación Pública SEP, entre los mexicanos en edad de cursar la educación superior 7.5 millones están fuera de la universidad y 2.4 millones fuera de la preparatoria, donde más de 80 por ciento, de esos 7.5, millones son mujeres.

Ante este panorama es que la iniciativa se justifica y toma sentido, se trata de pasar a los hechos en un asunto que hoy es inaplazable. Porque en la medida en que se le dé oportunidad a la mujer de poderse desarrollar, podrá existir un mayor crecimiento no sólo económico, sino en todos los sentidos dando como resultado algo muy importante para una sociedad como la nuestra, el generar tejido social.

Entonces creo que debemos apostar a construir los cimientos de esta transición para que ésta sea más rápida y con elementos sólidos.