Universalidad de servicios de salud

De acuerdo al Artículo Cuarto de nuestra Constitución, toda persona tiene derecho a la protección de la salud, mismo que está reconocido en numerosos tratados internacionales, consultas globales, regionales y nacionales.

Sin embargo, el derecho a la salud, en nuestros días, sigue siendo un punto de reflexión para lograr el acceso pleno de la atención médica gratuita.

Los mexicanos requerimos de Universalidad de los Servicios de Salud, donde se brinde un mejor nivel, calidad y distribución para todos por igual, sin importar nivel económico, género, estado civil, situación laboral o física; garantizando así, la cobertura universal de forma equitativa y eficaz.

La OMS ha señalado un aumento en la afiliación de la población a los servicios de salud, predominantemente al "Seguro Popular"; sin embargo, es lamentable que el aumento no se dé en la misma proporción en la calidad ni en la cobertura.

Actualmente enfrentamos desafíos epidemiológicos y demográficos que aumentan la demanda de la atención médica, tanto en el suministro de recursos como en el tipo de atención y de prestación de servicios relacionados con el nuevo panorama epidemiológico con predominio de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT).

Por ello, dentro de la Universalidad se prevé la coordinación del sector público y privado, sólo así se tendrá un verdadero acceso, pues no basta con la filiación a los servicios; se trata del acceso a clínicas, de la necesidad del personal médico capacitado, de unidades de atención cerca de los domicilios, de consultas preventivas, de poder garantizar el acceso y obtención a los servicios.

México cuenta con todos los elementos para lograr este objetivo; como legisladora y médico, he abanderado apasionadamente estos temas desde el Senado de la República y los retomo como el compromiso que tengo con mi país y del anhelo de que ningún mexicano vea comprometida su vida por falta de atención médica o, bien, que se ponga en riesgo su estabilidad económica, psicológica o familiar por no tener posibilidades de acceso.

Lograr la universalidad es posible; al apostar por la salud de los mexicanos se apuesta al crecimiento incluyente y sostenible de nuestro país, se trata de un "ganar, ganar".

Ganamos mexicanos saludables, ganamos mejores condiciones económicas, desarrollo sustentable, mejores niveles de educación y competitividad.
Y en mucho, la tranquilidad de nuestras familias, a propósito de la reciente conmemoración del Día Mundial de la Salud.