¡Súmate! “Dos matices del turquesa”

Hoy se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario y desde las diferentes instancias nacionales e internacionales se llevan a cabo acciones orientadas, principalmente, a la difusión de información referente a este padecimiento que, aunque es menos frecuente, es más agresivo.

Desde el año pasado la OMS estableció que cada 8 de mayo se conmemorara este día con la finalidad de concientizar y promover campañas de prevención y en lo posible de tratamiento.

De entre los cánceres femeninos éste se perfila con la tasa más baja de supervivencia por su índice de sanación y del que se maneja poca información entre la población.

Ayer, en el Senado de la República fue presentada la campaña "Dos matices del turquesa", cuyo objetivo es alertar a la población y sensibilizarla ante dicha patología que, a nivel nacional, se coloca como la tercera causa de muerte entre las mujeres.

A nivel mundial se estima que el cáncer de ovario es responsable de más de 140 mil muertes al año. De acuerdo con expertos de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, anualmente se registran cuatro mil nuevos casos.

Las estadísticas son alarmantes pues sólo 45 por ciento de quienes lo padecen tienen posibilidades de sobrevivir cinco años. Al día, en nuestro país mueren aproximadamente entre siete y ocho mujeres por este tipo de cáncer, ya que en su mayoría se presentan en etapas avanzadas.

Gran parte del esfuerzo de estas campañas es precisamente la divulgación, toda vez que los síntomas de este padecimiento suelen confundirse con síntomas de enfermedades menos graves como las molestias gastrointestinales. Y es que, además, no existe una prueba de rutina –como en el cáncer de mama- que nos ayude a detectar indicios.

Especialistas en el manejo de este problema advierten que la edad debe considerarse un factor de riesgo, especialmente en las mujeres mayores de 55 años, una vez que se ha llegado a la menopausia. Aunque enfatizan que las mujeres jóvenes no quedan exentas.

Otros de los factores que influyen, según la literatura médica, es la obesidad y los embarazos no completados; sin embargo, la lactancia se observa como un factor que reduce el riesgo, una actividad que mucho se está fomentado entre las mujeres debido a sus beneficios directos en la salud femenina y por supuesto, en la de sus bebés y en la nutrición infantil.

Desde aquí, hago votos porque nos sumemos mujeres y hombres para promover activa y decididamente la prevención y tratamiento de este padecimiento.