Paridad, un asunto cultural.

Las actuales reformas que han impulsado la paridad de género son un gran avance en la consolidación integral de la equidad entre hombres y mujeres, pero aún falta mucho por conseguir; por ejemplo, analizar la importancia y la realidad de la participación de las mujeres en cargos de representación diplomática en el exterior o en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Las Observaciones Finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer del año 2006, expresaron a México su preocupación sobre el reducido número de mujeres en puestos directivos, en particular, a nivel municipal y en el Servicio Exterior, para considerar la introducción de medidas especiales de carácter temporal, a fin de acelerar las gestiones que faciliten el ascenso de mujeres a puestos de liderazgo, sobre todo en el Servicio Exterior.

Las mujeres encuentran limitado el acceso a ser Embajadoras, ya que la designación discrecional del cargo, no establece medidas que impulsen la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres a ser embajadoras y embajadores.

Cabe destacar la gran disparidad que se vive en el Servicio Exterior Mexicano, donde de los 266 miembros adscritos, solo 39.1 por ciento son mujeres, existiendo en el personal diplomático una mujer por cada dos hombres; y no obstante eso, de cada diez diplomáticas sólo una es Embajadora.

Todo esto nos da una muestra de la desigualdad imperante en la designación de mujeres en cargos de mayor responsabilidad, o desde el ingreso o permanencia de las mujeres en el Servicio Exterior, generando condiciones de discriminación y violencia laboral.

Las mujeres han demostrado tener la capacidad para asumir cargos de la talla internacional, por eso de los 396 mexicanos que laboran en organismos internacionales 229 son mujeres, que han logrado consolidar la igualdad sustantiva para hombres y mujeres en los puestos de mando superior.

Es necesario llevar a cabo acciones afirmativas que se traduzcan en una mayor participación de la mujer en las relaciones internacionales del país, que nutran al Servicio Exterior Mexicano y establezcan un proceso de construcción de liderazgos con igualdad de género.

La igualdad de oportunidades y la paridad no solo es un asunto que se reduce a la participación política de la mujer. La paridad es un asunto cultural que necesita ser consolidado mediante la incorporación de las mujeres en igualdad de condiciones en todos los sectores y en todos los niveles, tanto nacional como internacional.