Movilidad urbana en el Edomex

Como parte de las acciones que buscan conectar a los mexicanos a más y mejores oportunidades, en el Estado de México se han realizado una serie de obras de infraestructura que permitirán mejorar la calidad de vida de quienes transitan entre el Valle de Toluca y la Ciudad de México; entre muchas ventajas incrementando la competitividad y productividad de la región que beneficia a más de 10 millones de habitantes.

En la actualidad debido al crecimiento de la mancha urbana de la Ciudad de México, la autopista México-Toluca, constituye el trayecto diario de un considerable número de personas, principalmente de quienes tienen sus centros de trabajo o de estudio en una entidad diferente de donde se encuentra su vivienda.

Para la población que se traslada del Valle de Toluca al Valle de México y viceversa, este conjunto de acciones permiten de primera instancia un reordenamiento del flujo vehicular entre estas regiones de alta densidad poblacional. Pero, paralelamente generarán un impacto económico en la región importante al fortalecer las vías de comunicación e incentivar la inversión; hechos que se verán reflejados en la generación de empleos en un corto y mediano plazo.

La autopista México-Toluca, tiene una afluencia vehicular de alrededor de 120 mil automóviles diarios, dado que entre ambas ciudades existe una fuerte interconexión, lo que se traduce en una afluencia de 270 mil usuarios diarios aproximadamente. De aquí la importancia de que el gobierno federal haya realizado una inversión de 3 mil 700 millones de pesos, en la construcción de la autopista La Marquesa-Toluca, que además de estar integrada por 4 carriles elevados, tiene un trazo prácticamente recto de 12 kilómetros de longitud, haciendo más seguro el trayecto de quienes lo transitan.

Es importante señalar que toda obra de infraestructura implica cierto grado de impacto medioambiental en la región, no obstante, con la construcción de esta vialidad carretera y sumado al Tren Interurbano que aún continua en construcción, se calcula una reducción de 34 mil 500 toneladas de emisiones de CO2. Aunado a esto, en la construcción de esta importante obra de infraestructura carretera, que abarca 12.5 kilómetros, se plantaron 370 mil árboles.

Una solución sí a corto plazo, la entrega de esta autopista, pero un problema resuelto en el mediano plazo, un acierto en el tema de la movilidad urbana, orientado a la prosperidad urbana que contempla por supuesto el rescate de valores de solidaridad, pertenencia y colectividad.