El México en el que yo creo

Más allá de detenernos en victorias pírricas y discusiones políticas bizantinas, hoy debemos enfocarnos en las áreas de oportunidad que tenemos que mejorar en México.

Uno de los grandes males que nos aqueja, es la violencia de género, miles de mujeres son violentadas a diario en nuestro país, un mal socialmente aceptado en muchos lugares que debemos erradicar por completo.

Es momento de generar un cambio de raíz en nuestra sociedad, que no se puede realizar de manera aislada, es necesario dejar de ser indiferentes a lo que pasa dentro y fuera de los hogares.

Preocuparnos por nuestros vecinos, por las mujeres que pueden sufrir violencia al otro lado de la calle o en la misma cuadra, evitar que sigan generando actos lacerantes tanto en hombres como en mujeres, y un compromiso de empoderar a la mujer.

Por eso, desde el inicio de junio arrancamos un ciclo de conferencias en más de 30 municipios del Estado de México, con la participación del conferencista internacional Jorge Álvarez Camacho, con un programa específico para generar "Mujeres Exitosas".

Con ello se busca desmitificar lo que es una mujer exitosa, el éxito va con nosotras mismas, pensado desde nuestro desarrollo personal, nuestra autoestima, el éxito está en nosotras, está en amarnos y respetarnos nosotras.

Esto es parte de una estrategia integral que se suma al trabajo realizado por el Gobierno del Estado de México y del Presidente de la República, aportando un granito más a la prevención, abarcando transversalmente temas relevantes para las mujeres que sirvan para prevenir todo tipo de violencia.

Debemos empoderar a la mujer, recordando que el empoderamiento no es una acción, es un sentimiento, es una sensación que brinda a la mujer capacidad y seguridad.

Tenemos que poner las bases necesarias para que las mujeres puedan darse ellas mismas esa autoridad, no es un acto del exterior que las invista, por el contrario empoderar es darse a uno mismo la voluntad para poder cambiar nuestro entorno, es esa conexión para exigir nuestros derechos, la facultad de alzar la voz sin que nos genere culpa y nos permita luchar por lo que nos es debido, la igualdad.

La solución se encuentra en la conjugación de las acciones gubernamentales nutridas por la participación de la ciudadanía, por lo que buscamos crear en nuestro Estado una red de mujeres, donde podamos ser oídas, escuchadas, acompañadas y apoyadas, una red de protección y ayuda entre nosotras y para nosotras.

Un México sin violencia, un México donde mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades, donde no haya indiferencia y todos nos preocupemos por el mexicano de nuestro costado, ese es el México en que tengo puestas mis esperanzas, el México en el que yo creo.