México compacto

Ayer se realizó la presentación del libro "México Compacto", las condiciones para la densificación urbana inteligente en México; una publicación con las aportaciones y comentarios de los presidentes de la comisiones de Movilidad y Desarrollo Urbano y Ordenación Territorial y, por supuesto, de la Comisión de Vivienda.

El contenido recoge como lo mencionó el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la SEDATU, Alejandro Nieto, un debate pertinente sobre la expansión urbana descontrolada y, como propuesta, coloca a la densificación como alternativa de solución, considerando el contexto de la actual política y las condiciones para que se realice de manera adecuada.

Además de comentaristas de talla internacional como la maestra Alejandra Rangel Smith directora de Programas para México de The Marron Institute or Urban Management de la Universidad de Nueva York y del arquitecto Erik Vittrup Christensen, representante de ONU Hábitat; México Compacto congregó a los máximos representantes del sector vivienda en el país.

En los últimos cuatro años, tanto las Naciones Unidas, la OCDE y el Banco Mundial han promovido las "ciudades compactas" que buscan ser más eficientes, equitativas y sustentables.

En lugar de crecimiento hacia nuevos territorios horizontalmente, la ciudad crece en su interior no solo de manera vertical, sino también reciclando y redesarrollando espacios intraurbanos abandonados o subutilizados para su mayor y mejor uso.

La densificación pretende intensificar el uso de suelo mixto y aumentar la infraestructura de equipamiento y servicios urbanos para satisfacer las necesidades de una mayor cantidad de habitantes y usuarios en un mismo territorio. Una ciudad compacta es una ciudad donde la densidad poblacional es alta y los servicios, comercios, e infraestructura tienen mayor capacidad, generando un equilibrio integral sustentable.

He insistido en la necesidad de aterrizar en una Ley General lo que el Gobierno de la República ha logrado realizar como un beneficio directo a grupos vulnerables o en vulnerabilidad en materia de vivienda y creo que éste está siendo el camino de los resultados: la coordinación y trabajo conjunto, así como las aportaciones de los expertos, universitarios, académicos, cámaras, legisladores, la industria de la construcción, y por supuesto al propia SEDATU como cabeza de sector.

El objetivo es grande y ambicioso pero necesario para sentar las bases, estructurar y fomentar un liderazgo urbano en el país con visión de largo plazo.