¿Metabolismo urbano?

De la presentación del libro "Transporte, ciudad y cambio climático", el doctor Gian Carlo Delgado Ramos, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), enfatiza que esta obra es un estudio metabólico, porque parte –dice– de reconocer que vivimos en una situación de creciente consumo de energía.

Al presentar los comentarios destaqué la oportunidad que este libro ofrece como una mirada interdisciplinaria y multidimensional de la interrelación del transporte, la ciudad y el cambio climático; da cuenta de las complejidades, retos e incluso contrastes en las propias propuestas que buscan atender la cuestión del transporte de cara al cambio climático.

En su abordaje, Xóchitl Cruz, del Centro de Investigaciones Atmosféricas de la UNAM analiza el tema del carbono negro proveniente de los vehículos, recientemente incluido como gas de efecto invernadero, destacando a Jalisco, Estado de México, Distrito Federal y Puebla como las entidades con mayor contaminación por este gas.

Carlos González, de la Universidad de Cambridge, plantea una reflexión entendiendo la movilidad como un modo disociado a la planeación urbana y que, por ende, pierde las sinergias que contribuyen a la construcción de ciudades sustentables.

Octavio Rascón, presidente del Consejo Consultivo de la Academia de Ingeniería de México centra su discusión en el multimodalismo –que observa en el ferrocarril una solución para el reparto modal de la carga–, haciendo énfasis tanto en el transporte de pasajeros como en el de carga, siendo uno de los problemas más graves para las grandes ciudades.

Xavier Treviño, director en México del Instituto para las Políticas del Transporte y Desarrollo discute la importancia del uso del espacio público y los problemas en los tiempos de recorrido basándose en un sistema de transporte motorizado; sin embargo, ahonda en los sistemas BRT Bus Rapid Transit o metrobus.

Daniel Rodríguez, investigador de la UNAM, se enfoca en el estudio del impacto de los segundos pisos y las autopistas urbanas y su propuesta se basa en regular la industria de la construcción como prerrequisito para cualquier medida de estabilización de las emisiones de GEI.

Edmundo del Pozo y Rodrigo Gutiérrez, de la UNAM, proponen incluir en el análisis de la movilidad, elementos como: disponibilidad, asequibilidad, calidad, seguridad, equidad y sostenibilidad e, incluso, sostienen que el transporte público debería ser considerado como un derecho fundamental.