Mal, conducir y usar el celular

La capacidad de reacción y la eficaz conducción de vehículos se ven disminuidas al utilizar distractores. Según la investigadora Sumie Leung Shuk Man de la Universidad de Barcelona, coautora del estudio publicado en la revista Traffic Injury Prevention, los efectos de utilizar el teléfono móvil cuando se maneja implica un riesgo mayor que el conducir en estado de ebriedad.

La demanda cognitiva que requiere enviar un mensaje, o tener una conversación telefónica, equivalen a rebasar lo permitido en el test de alcoholemia en España (0.5 gramos/litro), esto como resultado de comparar la concentración de alcohol en la sangre (BAC) con los efectos del uso del teléfono móvil.

El uso de celulares está en aumento, constituyendo elementos indispensables en la vida diaria de toda persona, su versatilidad y simplicidad en labores complejas redundan en su uso cada vez más fundamental y prolífico.

Según el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) en 2014, de cada 100 habitantes, 87 contaban con un celular, números que indican el creciente uso de los celulares que aunque muchos los consideramos artefactos vitales, pueden llegar a ocasionar graves accidentes si no se usan en el momento correcto.

Seamos sinceros, actualmente es muy sencillo poder revisar nuestros correos, mensajes o pendientes a través de nuestros celulares y cuando nos encontramos inmersos en el tráfico de las ciudades, es enorme la tentación de aprovechar el tiempo y realizarlo mientras conducimos.

Debemos ser responsables y evitar a toda costa este tipo de actos que, aunque parece inofensivo, revisar un mensaje de texto puede desencadenar accidentes que produzcan lesiones o incluso la muerte.

Gracias a los esfuerzos de los distintos niveles de gobierno se ha logrado reducir los accidentes causados por conductores en estado de ebriedad, los programas implementados han beneficiado a la ciudadanía y han permitido el sano desarrollo recreativo de las personas.

Nos encontramos ante un problema igual de grave que el conducir en estado de ebriedad por lo que resulta urgente y necesario implementar programas de concienciación y difusión de los riesgos fatales a los que se exponen quienes usan el celular a la hora de conducir.

Por supuesto, lo más importante es llegar a la realización de acciones tendientes a disminuir el número de accidentes, lesiones y la pérdida de vidas humanas. Requerimos hacer un cambio de fondo en la sociedad que repercuta de manera efectiva en la disminución del uso del celular al conducir.