Ley de Protección Materna y Neonatal

La salud y la enfermedad, como resultado de las condiciones del medio ambiente y los hábitos, concurren y generan la red de causalidad de la morbilidad y mortalidad, incluyendo la materno-infantil en todas las regiones del  mundo.

De 1990 y 2010, la razón de mortalidad materna mundial disminuyó 47 por ciento e indica la disminución del 3.1 por ciento al año, cuando debió ser de 5.5 por ciento anual necesario para alcanzar el Objetivo del Desarrollo del Milenio 5.

En México, entre 2002 y 2012,  la mortalidad materna fue por cinco causas directas que representan de 75 a 80 por ciento y son las  enfermedades hipertensivas del embarazo, hemorragia del embarazo, parto o puerperio (EPP), aborto, sepsis y otras complicaciones del EPP; la cuales en su mayoría son evitables.

Con relación al riesgo de muerte del niño menor de cinco años es mayor durante el periodo neonatal los primeros 28 días de vida, mientras la mayoría de los fallecimientos neonatales se deben a partos prematuros, asfixias durante el parto.

Al respecto, y con el objetivo de plantear un inicio en la cobertura universal de salud mediante la atención integral del binomio madre e hijo, he planteado ante el Senado de la República la Ley de Protección Materna y Neonatal.

La propuesta legislativa contempla, como responsables de la aplicación y cumplimiento de la prestación de los servicios de salud materna y neonatal, a las instituciones del servicio público a la población en general, a las instituciones de servicio a derechohabientes de instituciones públicas de seguridad social, así como a las instituciones sociales y privadas, certificadas, contratadas por el Sistema Nacional de Salud.

Para lograr los fines que la ley plantea, es obligatoria la participación de las dependencias y organismos públicos obligados, quienes deberán desarrollar y ejecutar los programas en la materia, en coordinación con las entidades federativas, el Distrito Federal y municipios.

Se considera también la necesidad de que las instituciones responsables suscriban los acuerdos de portabilidad necesarios, a fin de que las mujeres embarazadas sean atendidas en establecimientos médicos con capacidad resolutiva.

Para alcanzar los objetivos se plantea una reorganización, unificar y administrar el trabajo institucional del sector salud e interactuar con los sectores responsables en la mejora de las condiciones de vida de la población y en especial de las mujeres embarazadas, los neonatos y de la lactancia materna, sin que ello implique la aplicación de mayor presupuesto.