Igualdad de género en Salud

El de la salud es uno de los derechos humanos reconocidos por los instrumentos jurídicos y una preocupación permanente de los Estados. Y no solo conlleva que no contemos con enfermedades como comúnmente se conoce, sino que también incluye contar con instituciones de salud accesible, eficaces, con calidad y dignidad, así como políticas públicas que prevengan las enfermedades.

Para encuadrar la violencia contra las mujeres dentro del ámbito público, se llegó a plantear durante el "Primer foro nacional por la salud integral de las mujeres con perspectiva de género", que resulta menester fortalecer las instituciones de atención y apoyo integral a dichos casos y, por supuesto, a los propios sistemas de procuración e impartición de justicia.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, unos 150 millones de personas en todo el mundo se encuentran cada año en una situación financiera adversa y 100 millones de personas se ven abocadas a vivir por debajo del umbral de la pobreza debido a sus gastos sanitarios.

Ante esto, el derecho a la salud de las mujeres se encuentra en una situación de desigualdad con respecto a los hombres. La falta de atención médica o la realización de prácticas nocivas por el personal de salud contra las mujeres limita el ejercicio de este derecho, aunado a los actos de discriminación y violencia contra las mujeres que se suscitan.

El Instituto Nacional de las Mujeres ha reconocido que la salud de las mujeres es un proceso integral relacionado esencialmente con su condición de mujer. Su salud tiene que ver con su función reproductora, pero también con las situaciones sociales y económicas del entorno en el que se desenvuelve; interviene en ella su condición de mujer rural o urbana, las características socioeconómicas del grupo familiar en el que se desarrolla, incluyendo su escolaridad pero, también y de manera muy importante, el grado de autonomía femenina.

Al respecto, la ONU estima que 16 millones de jóvenes de entre 15 y19 años, y 1 millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos; esta situación genera severas complicaciones durante el embarazo que, aunado a las complicaciones en el parto, se convierten en la segunda causa de muerte entre las adolescentes de 15 a19 años en todo el mundo.

De aquí que resulte de primera importancia reflexionar sobre el tema de la violencia contra las mujeres, concretamente en el ámbito de salud; debemos transitar hacia una trasformación sistémica y multisectorial del Sistema de Salud, orientado al respeto de los derechos de las mujeres.