Hábitat, el impacto de la movilidad

La estructura de nuestras ciudades ha sido moldeada de manera inconsciente por los medios en que nos transportamos; la movilidad y el traslado son el punto de partida para el desarrollo adecuado de actividades productivas; sin embargo, esta necesidad de transporte ha sido el principio rector que determina los asentamientos urbanos.

Durante el X Foro Nacional del Grupo Mexicano de Parlamentarios para el Hábitat encabezado por el Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas; realizado en el marco del Día Mundial del Hábitat en la capital mexiquense, Toluca; se abordaron las problemáticas a considerarse en cuanto soluciones de movilidad y por ende planeación territorial.

Al no contar con vías eficaces, el progreso económico, social y sustentable se ve limitado por la pérdida de tiempo en los traslados. Además el tejido social se perjudica por altos índices de estrés originados por la ineficiente movilidad en las ciudades lo que provoca en ciudadanos infelicidad.

La formación de asentamientos urbanos se realiza de manera espontánea, como respuesta a la creciente demanda de las ciudades, donde la falta de procuración y planeación urbana perjudica la calidad de vida en las grandes ciudades.

La constante migración a las urbes es un factor determinante para el incremento poblacional. La necesidad natural de estas personas para conseguir lugares donde habitar, los ha orillado a poblar la periferia de las ciudades donde la densidad poblacional disminuye y los espacios se acortan, resaltando el desbordamiento urbano.

De ahí que los asentamientos humanos irregulares han permitido que las viviendas rebasen los límites territoriales de municipios y localidades, creando grandes manchas urbanas donde se han borrado las fronteras, presentando fuertes problemas en cuanto a las acciones que competen a las diferentes autoridades.

Por lo que resulta necesario que las nuevas viviendas cumplan con las normas de ubicación, conectividad y sustentabilidad; los créditos y subsidios hechos a favor de la vivienda deberán respetar la conservación forestal e hídrica, preservando el impacto ecológico.

Se requiere incentivar el crecimiento ordenado de los asentamientos y mitigar las viviendas irregulares que, por lo general, se establecen en zonas de alto riesgo, para así estimular las ciudades compactas con densidades de población medias, usos de suelo adecuados, medios de transporte públicos y el fomento de la movilidad no motorizada.