Etiquetado, obligatorio y frontal

Con la entrada en marcha del nuevo etiquetado obligatorio y frontal para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasadas, se busca impactar de manera positiva en los resultados de la Encuesta Nacional de Salud de 2018, toda vez que los consumidores ahora podrán tendrán información clara y sencilla al momento de su consumo.

Con esta estrategia vinculada a orientar positivamente las conductas de consumo entre la población, se informa respecto de las calorías que contiene cada alimento procesado, la cantidad de azúcar, grasa y sodio, por ejemplo.

Se alerta principalmente de los riesgos a la salud por el consumo excesivo de azúcares totales, lo que incluye dentro de la regulación a productos procesados con alto contenido en azúcar como lo son los lácteos con fruta, jugos y néctares.

Con esta estrategia, que el pasado 30 de junio presentó el Comisionado Federal para la Prevención Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Mikel Arreola Peñalosa, sin duda el Sistema Nacional de Salud avanza de manera significativa en el impacto a la enfermedades Crónicas No Transmisibles como la diabetes, obesidad y sobre peso, entre otras.

Sin duda este es un acierto que viene a hacer frente a los grandes desafíos que enfrenta el sector salud a nivel nacional, que si bien busca revertir la tendencia mediante estas medidas regulatorias y fiscales, no deja de lado la estrategia mediática que desde el pasado 15 de julio de 2014 a la fecha, implicó la salida del aire de 27 mil 507 comerciales de alimentos poco nutritivos en horario de audiencia infantil.

Ahora podremos comparar productor comprar productos de una misma categoría y comprar lo que se considere más apropiado para cada persona. El objetivo primordial de la estrategia es fomentar la autovigilancia en nuestro consumo y establecer una dieta equilibrada.

Sin embargo, recuerda que una vida sana además de tener como base los adecuados hábitos alimenticios, implica hacer ejercicio de manera regular y de preferencia se dicha actividad deportiva sea establecida por un profesional de la salud y ésta sea acorde a tu edad y condición actual de salud.

El diseño del nuevo etiquetado parte de una referencia universalmente aceptada que señala un consumo diario de 2000 calorías, lo que permite al consumidor sumar la ingesta calórica total y exhortar a no excederse del 100 por ciento, lo que fácilmente puede observarse en la nueva información.