Educación inclusiva

Recientemente en el Senado de la República y como parte de los trabajos correspondientes al primer Periodo Ordinario del Tercer año de ejercicio, fue aprobada la iniciativa que tiene como finalidad adicionar el término "Educación inclusiva" en la Ley General de Educación para establecerlo como una de las modalidades del Sistema Educativo Nacional.

De las consideraciones de dicha iniciativa extraigo precisamente los argumentos al respecto. El derecho a la educación está estrechamente relacionado con la ciudadanía, en la medida que amplía la capacidad de las personas para el ejercicio de su libertad y posibilita el goce de otros derechos; el acceso a un empleo digno, la libertad de expresión o la participación política son más factibles si las personas están educadas.

En este sentido, los gobiernos tienen la obligación de respetar, proteger y asegurar el derecho a la educación, y las personas pueden exigir una compensación cuando se vulnera este derecho por las consecuencias que tiene en sus vidas. Las violaciones pueden ocurrir a través de acciones directas de los Estados, que limitan o impiden el ejercicio del Derecho o, por omisión, al no tomar las medidas que lo garanticen, o, resguarden frente a la acción obstaculizadora de terceros.

Ante esta paradoja resulta primordial abordar un tema que se ha considerado de suma importancia y que sin lugar a duda tiene que ver con el amplio derecho que tienen las personas con discapacidad al acceso a la educación. Y es aquí donde surge el tema de la Inclusión.

La inclusión es otro contenido fundamental o elemento constitutivo del derecho a la educación, estrechamente relacionado con la calidad, porque es la única vía para garantizar este derecho a todas las personas, en igualdad de condiciones y sin ningún tipo de discriminación.

Entonces, la educación inclusiva hace efectivo el derecho de todos a educarse en las escuelas de la comunidad y a recibir una educación de calidad que respete las diferentes necesidades e identidades de las personas, y promueva el desarrollo de nuevas formas de convivencia basadas en el pluralismo, la cooperación, y el entendimiento mutuo.

De ahí que, garantizar una educación de calidad a todas las personas y desarrollar escuelas que acojan estudiantes de diferentes contextos sociales, culturas y con diferentes capacidades y situaciones de vida, son condiciones indispensables para construir sociedades más justas, democráticas y cohesionadas de forma estable, que es una de las finalidades de la educación, en tanto proyecto social y cultural.