Contaminación atmosférica

En México, se emiten anualmente 59 millones de toneladas de contaminantes atmosféricos. De ese total 20.6% corresponde a emisiones de fuentes naturales que, principalmente, son compuestos orgánicos volátiles y óxidos de nitrógeno.

El resto corresponde a contaminantes atmosféricos de fuentes antropogénicas que se distribuyen en la siguiente forma: 56% monóxido de carbono (33.036), 10.21% compuestos orgánicos volátiles (6.028), 3.70% bióxido de azufre (2.24), 5.40% óxidos de nitrógeno (4.88), 1.46% amoníaco (0.863), 1.35% partículas PM10 (0.798) y 0.96% partículas PM2.5 (0.571) y 0.13% carbón negro (0.078), cifras consideras en millones de toneladas.

Por tipo de fuente 59.01% de las emisiones proviene de fuentes móviles, 20.6% de fuentes naturales, 13.54% de fuentes de área y 6.81% de fuentes fijas.

Datos de la SEMARNAT indican que más de 72 millones de personas están expuestas a una mala calidad del aire. Las altas concentraciones de ozono y material particulado aún ocasionan serios problemas.

El Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud, adscrito a la Universidad de Washington, publicó en 2012 los resultados de su más reciente estudio, los cuales revelaron que en nuestro país a la contaminación atmosférica, por material particulado, le eran atribuibles 20,500 muertes prematuras (año 2010) y la pérdida de 461.5 mil años de vida saludable.

Sin duda, uno de los factores que mantiene una mala calidad del aire es el parque vehicular, en particular los modelos antiguos cuya eficiencia en consumo de combustible y nivel de emisiones a la atmósfera son deficientes. A ello se suma el hecho de que no todas las entidades federativas cuentan con un programa de verificación vehicular.

Pero también están involucrados otros factores como la falta de capacidades materiales y humanas. Para atender el problema es necesario contar con una red eficiente de estaciones de monitoreo atmosférico. En el país 82 ciudades o poblaciones cuentan con equipos instalados para el monitoreo de la calidad del aire; 29 redes automáticas de monitoreo atmosférico están conectadas al Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire.

Sin embargo, sólo 20 ciudades y regiones cuentan con indicadores de la calidad del aire históricos y consecutivos.

De aquí que la aprobación de La Ley General de Calidad del Aire y Protección a la Atmósfera contribuya no sólo a mejorar la calidad de vida de la población, sino a elevar la competitividad y a reducir costos.