Ciudad de la Salud

A pesar de las voces que hoy se oponen, de estar al amparo de quienes sufren dolor y tienen pena, que enarbolan banderas de violencia y de protesta; el Gobierno de la República está firme en la construcción de nación que queremos para el bienestar de todos los mexicanos.

Con estas palabras, el Presidente, Enrique Peña enmarcó de facto la inauguración de la Ciudad de la Salud para la Mujer, un nuevo Modelo de Atención Integral para la Mujer concentrado en la prevención de la muerte materna, cáncer de mama, enfermedades crónico degenerativas y violencia de género.

Con diseño propio en el Estado de México, será replicado en las diferentes entidades del país a través de la Secretaría de Salud; sin duda, un gran acierto del gobernador Eruviel Ávila Villegas en un evento que además pone de manifiesto el compromiso y la sensibilidad de una línea de gobierno que ha dado prioridad a uno de los temas mas sensibles, la salud.

Resulta importante decir que en el contexto social actual se trata de un tema de sensibilidad porque con actos como este se da respuesta a un asunto como la mortalidad materna, que en nuestro país surge como resultado de una insuficiencia en la cobertura y calidad en los servicios de salud reproductiva.

De acuerdo al INEGI 2013, la Razón de Mortalidad Materna es de 38.2 por cada 100 mil nacidos vivos, lo que representa una disminución de 9.7 por ciento respecto a 2012. Hasta el año pasado el comportamiento de la disminución en esta tasa era de solo 2 por ciento anual.

De aquí que la estrategia Cero Rechazo para mujeres embarazadas sea una prioridad, así como la labor que desarrolla la Red de Atención de Emergencias Obstétricas del Sistema Nacional de Salud, que cuenta con 463 unidades hospitalarias.

Con el modelo, más de 75 mil mujeres de municipios como Coyotepec, Cuautitlán México, Cuautitlán Izcalli, Jaltenco, Melchor Ocampo, Nextlalpan, Tecámac, Tequixquiac, Teoloyucan, Tepotzotlán, Tultepec y Zumpango, resultarán beneficiadas.

Con la entrega de este compromiso se da respuesta al mejoramiento de la salud materna, siendo éste uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y más allá de 2015, que implica reducir un 75 por ciento la tasa de mortalidad materna entre 1990 y 2015 y lograr el acceso universal a la salud reproductiva.

Si bien es cierto que estas son las respuestas o noticias que queremos todos los días, es igualmente cierto que de nosotros depende; y éste, es justamente el camino de la paz, de la tolerancia.

Creo y coincido en que el camino de México, nuestro querido país, es el del desarrollo y no el de la violencia.