Círculo de prevención

Mañana es Día Mundial Contra la Diabetes, evento que se conmemora formalmente desde 2007, aunque fuera instaurado en 1991 por la Federación Internacional de Diabetes y la Organización Mundial de la Salud ante el alarmante aumento de casos en el mundo.

Con un círculo color azul como distintivo, 2014 marcará el primero de tres años de una campaña que centrará sus objetivos en el tema "vida saludable y diabetes". De acuerdo a las más recientes estimaciones del Atlas de la Diabetes de la FID, más de 382 millones de personas viven con esta enfermedad en el mundo, mientras que otros 316 millones actualmente corren el riesgo de desarrollar diabetes tipo II.

Actualmente, el problema mayor sigue siendo toda aquella población que están sin diagnosticar. Más de 80% de las muertes por diabetes se registran en países de ingresos bajos y medios; además, la mitad de los fallecimientos atribuibles a este padecimiento ocurre en personas menores de 60 años.

En México, la diabetes sigue afectando gran parte de la población ubicándose entre las principales causas de muerte; la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, registró 6.4 millones de personas diagnosticadas y entre los estados de mayor prevalencia están el Distrito Federal, Nuevo León, Veracruz, Tamaulipas, Durango y San Luis Potosí.

Los desafíos en la demanda en la atención de este padecimiento por el Sistema Nacional de Salud, siguen siendo altos y costosos. Cabe señalar que entre el año 2000 y 2008 los costos pasaron de 35 mil 500 millones de pesos a 67 mil millones.

Por ello resulta imprescindible el fortalecimiento de las acciones preventivas que realiza el sector público, así como los procedimientos para la prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y control.

Desde el Senado de la República se busca la aprobación de la propuesta que establece la creación, en los hospitales de segundo nivel de atención, de las Unidades de Atención Integral al Paciente Diabético.

Impulsar la creación de estas unidades tiene que ver con lograr la creación, articulación e integración de los servicios de diagnóstico, tratamiento, relaciones públicas y trabajo social, que en conjunto intervienen en la atención integral del paciente.

También propiciar el enlace entre unidades médicas de primer contacto; la promoción de la visión integral del diabético a partir de los esquemas de formación de los profesionales de la salud y, por supuesto, el impulso de las políticas públicas que atiendan el problema mediante la concurrencia de los tres órdenes de gobierno.