Cambio climático, las consecuencias

Nuestra sociedad ha modificado sus valores primordiales en los últimos siglos, prevaleciendo el consumismo y la producción desmedida sobre la responsabilidad y el cuidado de nuestro medio ambiente.

Derivado de las diferentes actividades eminentemente contaminantes, cada día aumenta el CO2 en la atmósfera, los desechos en nuestros mares y la basura en nuestras ciudades.

Las consecuencias de nuestros actos irresponsables van desde graves afectaciones a la salud hasta grandes fenómenos naturales. No podemos evadir el aumento de la temperatura del orbe por culpa del calentamiento global o la formación de continentes de basura en los 5 grandes vórtices de nuestros océanos.

La mañana del pasado lunes, los habitantes de Ciudad Acuña, Coahuila, sufrieron directamente las consecuencias del cambio climático, los cuales amanecieron con el devastador golpe de un tornado de gran magnitud que en cuestión de segundos causó la muerte de 14 personas y más de 200 heridos.

Un hecho lamentable que afectó cerca de mil viviendas, ocasionando en algunas su pérdida total, despojando a familias enteras de todo su patrimonio. Basta ver las imágenes para entender el terror y sufrimiento que este hecho causó a la población de Acuña, la destrucción de hogares y colonias pero, sobre todo, las incuantificables pérdidas humanas acontecidas.

El gobierno federal ha respondido puntualmente al fenómeno ocurrido poniendo en marcha el Plan DN-III y emitiendo la declaratoria de emergencia que activa los recursos del fondo para la atención de emergencias que podrán ser utilizados para ayudar a los afectados por la catástrofe.

Las labores de apoyo encabezadas por el presidente Enrique Peña Nieto son una sólida y firme respuesta a la asistencia que necesitan todos los afectados, que a través del gobierno estatal podrá atender las necesidades alimenticias, de abrigo y de salud de la población.

Además, el INFONAVIT y la SEDATU han iniciado labores para la reconstrucción de los hogares arrasados, asegurando que en dos semanas podrán estar nuevamente en pie.

Sin embargo, más allá de los actos solidarios que bien caracterizan al pueblo mexicano, es importante que esta tragedia sea motivo de un parteaguas para todos los ciudadanos, pues estos fenómenos son consecuencia de nuestros actos de contaminación, de nuestra irresponsabilidad y falta de conciencia; tenemos que mirar nuestro día a día para intentar, con pequeñas acciones, cambiar nuestro impacto en el medio ambiente y así evitar más y mayores catástrofes como la sucedida.