Armonización en Congresos locales

A partir del 5 de diciembre de 2014, cuando entró en vigor la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA), se marcó una nueva etapa en México para la infancia y la adolescencia. Ayer, durante la mañana en la casona de Xicoténcatl, antigua sede del Senado de la República, se llevó a cabo el Primer Encuentro de Congresos de las Entidades Federativas sobre la Armonización con la LGDNNA.

El objetivo fue reflexionar en torno a las implicaciones de esta ley para los Congresos estatales, identificar las diversas modificaciones legislativas e institucionales con forme a lo dispuesto en sus artículos transitorios de tal suerte que se avance con mayor facilidad hacia la armonización del marco normativo local.

Esta ley es un ordenamiento que establece la distribución y asignación, tanto de competencias como de obligaciones entre todas las autoridades federales, estatales y municipales. Su importancia radica en que ahora como Ley General, reconoce como sujetos de derechos a las niñas, niños y adolescentes y, por primera vez, establece obligaciones específicas de los distintos actores gubernamentales y sociales y la manera coordinada en que éstos deben trabajar.

Esta reflexión congregó a las presidentas y presidentes de las comisiones involucradas en la materia de las cámaras de Senadores y Diputados, así como de la representante de UNICEF en México, la directora del Sistema Nacional DIF y del subsecretario de Enlace Legislativo y Acuerdos Políticos de la SEGOB.

El desafío es avanzar y no retroceder en el propósito. Ahora, las leyes locales deberán revisarse y en su caso modificarse o derogarse y ser sustituidas por nuevas leyes. Se aspira a legislar sobre aquellas cuestiones que sean necesarias para dar operatividad a las disposiciones de la LGDNNA.

Se busca transversalizar los principios y enfoque de los derechos de la infancia no solo en la ley local de niñas, niños y adolescentes, sino en todas aquellas normas que impactan en este segmento de la población. Esto implica adecuaciones normativas a los códigos civiles, de procedimientos, leyes de asistencia social, de salud, de educación, entre otras.

Con esta Ley General se busca pasar del asistencialismo a un enfoque garantista y de titularidad de derechos. Es la manera de refrendar el compromiso con la niñez y la adolescencia presente y futura en México. Aunque las expectativas son altas, no son imposibles por lo que debemos asegurar su adecuada implementación y a ello, todos convocados llamados.