Sin vida cultural las sociedades están pérdidas

Una de las obligaciones constitucionales de toda autoridad es la de promover, apoyar, auspiciar y difundir todo tipo de actividad cultural, desde instaurar infraestructura , promover  y facilitar eventos , crear escuelas y , en algunos casos, becar a quienes tienen qué ver con esos objetivos . La realidad en una visión nacional, son  pocos  los representantes del poder que cumplen con esa obligación,  porque ellos no poseen a su vez los principios o antecedentes  que los inclinen a cumplir, y al no visualizar algún fruto de índole política en tal menester, se vuelven omisos o cuando mucho, cumplen al mínimo con fuertes restricciones en el presupuesto.

Ha habido algunos alcaldes del sur de Tamaulipas, que han declarado honestamente que de cultura no saben nada, pero que están dispuestos a apoyar su difusión reconociendo su importancia para fomentar la calidad de vida de la sociedad. Y así surgió el proyecto de la Casa de la Cultura de Tampico.

Sin embargo, la mayoría de quienes pasan por los niveles de gobierno o han estado a  cargo  de la dirección respectiva, casi no han tenido actividad alguna en el campo cultural, ni antes ni después de que han pasado por ese  cargo, apareciendo solamente en eventos de manera protocolaria. Las decisiones políticas han demeritado la función.

 El gobierno federal finalmente ha reconocido que uno de los orígenes del incremento  de la vida criminal en México, se ha debido a que no se fomentó en las juventudes el amor por el arte y no se crearon oportunamente los espacios para que esa juventud se conectara; aquí cabe una frase hecha que dice que “cuando un joven sostiene un instrumento musical en las manos, difícilmente llegará a sostener una arma ofensiva”.

 Por lo anterior, ya arrancó el Proyecto Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, de la Secretaría de Gobernación, que contiene 5,637 proyectos, habiéndose invertido en lo que va de este 2014 unos 500 millones de pesos en diferentes actividades de tipo cultural, que representan apenas un 18% de los recursos destinados al programa. Operan en 15 estados 34 proyectos para beneficio de casi medio millón de personas, con 87 millones de pesos de aplicación.

 Se están construyendo diez centros culturales en 6 entidades federativas: Chiapas, Chihuahua, DF, Jalisco, Querétaro y Quintana Roo, rehabilitando otros en Guerrero y Nuevo León, equipando 13 centros culturales en 7 entidades.

 Se pretende la creación de orquestas y coros infantiles y juveniles, el programa de biblioteca rodante, ferias artesanales, muestras culturales, cine y teatro móviles, teatro guiñol, etc.  Aquí recordamos el programa que desarrolló el gobierno de Venezuela para crear músicos juveniles, formándose una orquesta que ha recorrido las salas más exigentes del mundo con éxito rotundo, bajo la batuta del director más joven del mundo: el maestro Dudamel, surgido del propio grupo.

Aunque el presupuesto asignado no es suficiente, se estará promoviendo su incremento de los actuales 2 mil 600 millones. Los objetivos  del programa están dirigidos prioritariamente hacia los estados con mayor problema ocasionado por la delincuencia,  tales como Guerrero  y Michoacán. No dudamos que Tamaulipas también caerá como estado urgido de la  aplicación.