El ruido, contamina las ciudades

Acorde con el crecimiento de las ciudades, la vida industrial y empresarial, va aparejado el de los ruidos que afectan a las personas cercanas a su fuente.

Es un enemigo nada silencioso que  ocasiona problemas físicos y psicológicos.

El coordinador del laboratorio de Acústica de la Universidad Autónoma Metropolitana afirma que “El ruido hace que las personas estén en constante alerta y eso va desgastando la salud. Desde el punto de vista psicológico nos afecta porque no deja dormir, no deja concentrarnos, no nos deja estudiar”.

El límite máximo tolerable según la Organización Mundial de la Salud, son 60 decibeles, pero generalmente las personas sufren más de 70 cuando caminan por los centros comerciales, en los centros de diversión, trabajan en talleres o viven cerca.

Es una contaminación peor que la del aire y la del agua, dicen los expertos.   Los estudiantes afectados por ella, tienen bajo rendimiento escolar, con algunos problemas de hipertensión arterial y estrés.

En las grandes metrópolis el problema es  más serio al grado de que habitantes que reconocen el problema, se oponen a la construcción de fábricas y aeropuertos cerca de  sus colonias, recordando que el famoso avión Concord, dejó de operar por ruidoso.  

Hay otro tipo de ruido que los amantes del diálogo amistoso, tiene que soportar durante las fiestas, dado que los conjuntos musicales creen que ellos son el centro de esa reunión, poniendo a sus instrumentos tal volumen que hacen imposible el diálogo entre  los invitados, siendo aquéllos  los primeros en abandonar el salón. 

Lo mismo pasa en los llamados “antros” que en griego significa “cueva”, sólo que en ellos quienes piden alto volumen son los jóvenes que tienen así un raro sentido de la diversión en la cual es obvio que  no existe el diálogo solo contorsiones. 

Es de compadecer a quienes tienen que  soportar hasta la madrugada, la “fiesta” del vecino que desea que toda la colonia se entere que está “contento” o que tiene un amplio sentido de la diversión.

En estos casos, la policía JAMAS interviene para hacer valer el reglamento de la ciudad llamado “ De policía y buen gobierno”, nombre contradictorio,  porque un buen gobierno tiene buena policía.  

Los conductores de vehículos ignoran que tanto las regulaciones que recomienda  el Consejo Interamericano de Seguridad  y el Reglamento de Tránsito, prohíben el uso del claxon, salvo para casos excepcionales de peligro... pero   ¿qué pasa en nuestra zona conurbada?  Que se usa para otros fines: para insultar, para presionar, para llamar la atención del peatón por parte de los taxis, como si fuera ello necesario.  

Toda esa cantidad de ruidos están acabando con la calidad de vida de las ciudades.

Personas que han vivido  en Suiza, nos comentan que en ese país no existe el ruido, que por las noches nadie puede producir absolutamente ninguno por ningún motivo (aunque suena extremo), so pena de ser echado del vecindario... ¡vaya ejemplo contrastante!¿Por qué el mexicano es ruidoso, incluso para hablar o reírse? Se afirma que las sociedades más productivas, educadas  y creativas son las del silencio.