Los retos para México en la formación de profesionistas

Nuestro país está ocupando importantes posiciones en el comercio internacional, convirtiéndose en la 14ª economía. Ello se debe a que somos grandes exportadores en dispositivos médicos, en televisores de pantalla plana, en automóviles, teléfonos celulares.

Sólo que el 95 % de la planta productiva está formada por pequeña y medianas empresas y la planta industrial tiene escaso aprovechamiento de la tecnología de la innovación.

Las nuevas tecnologías están empujando a los cambios de cómo hacer negocios  y las formas de trabajar. La innovación está transformando el modelo de desarrollo con base en la participación de las empresas, el gobierno, la academia y la sociedad, para fortalecer a las PYMES.

En este contexto, nuestros jóvenes estudiantes o recién egresados, se encuentran ante una verdadera revolución en cuanto a la imperiosa necesidad de adquirir habilidades y competencias necesarias para consolidar a los sectores en que México tiene liderazgo y alto potencial, como el turismo, la industria farmacéutica y la tecnología de la información.

Tenemos un magnífico modelo a seguir con sus adaptaciones, en el  subsistema de formación profesional para el empleo que prevalece ahora en España y otros países europeos. Esta se  compone de instrumentos y acciones dirigidas a promover y ofrecer a las empresas y a los trabajadores, con y sin empleo, una formación que se ajuste a sus necesidades y contribuya al desarrollo de una economía basada en el conocimiento.

En España, por ejemplo, se otorga un certificado de profesionalidad configura un perfil profesional identificado en el sistema productivo y reconocido y valorado en el mercado laboral, que garantiza la especificación de la formación requerida para adquirir dicho perfil. Se elabora y actualiza los certificados de profesionalidad, confecciona las guías didácticas de aprendizaje y evaluación, y experimenta su impartición en las condiciones y con los medios especificados. Por último, los certificados se aprueban mediante real decreto. Se elaboran y actualizan en función de las cualificaciones profesionales del CNCP. En consecuencia, siempre que se modifique o actualice una cualificación profesional o unidad de competencia, se revisa y cambia también el certificado de profesionalidad pertinente.

En México, se pretende acabar con el paradigma de “experiencia-trabajo”, porque lo que requiere el recién egresado es que le den oportunidad de trabajar mediante otro sistema de ingreso y no marginarlo por el círculo cerrado. Ahora se está tomando en un inicio, el sistema de Francia de vinculación universidad-empresa llamado Formación en Alternancia, y la COPARMEX está colaborando en su aplicación.