La procuración de la justicia en México

El sistema de procuración e impartición de la justicia si bien ha tenido avances,  su homologación y aplicación sigue rezagada  y es desigual en cuanto a su cabal cumplimiento. Reconociendo la reforma al sistema penal como modelo de referencia  respecto a los avances en la materia, es evidente que existe una necesidad imperiosa de fortalecer instituciones, racionalizar los esfuerzos y generar intervenciones que aceleren los procesos de cambio y le garanticen a los mexicanos el acceso a la justicia.

Es preciso reformar el artículo 21 de la Constitución para establecer que el Estado mexicano reconozca la jurisdicción de la Corte Penal Internacional en términos de lo dispuesto en el Estatuto de Roma.

Determinar las bases constitucionales y legales para la creación de una Ley General de Procuración de Justicia que fije estándares para el fuero común, federal y se logre establecer un sistema universal de recepción de denuncias, independientemente del fuero y especialidad, para fortalecer la cultura de la denuncia. Se debe:

•Homologar el sueldo y la capacitación de fiscales, agentes del ministerio público y peritos, con funcionarios equiparables del Poder Judicial de la Federación, para reducir el número de averiguaciones previas con deficiencias desde su integración.

•Incrementar el número de fiscales en proporción a la incidencia delictiva.

•Establecer mecanismos de participación de víctimas en la procuración de justicia, permitiendo el acceso al expediente a fin de colaborar con el análisis de las pruebas y facilitar el esclarecimiento de los hechos.

•Crear mecanismos para que para que los ciudadanos colaboren en la observancia del trabajo objetivo de los ministerios públicos.

•Coordinar un sistema  entre ministerios públicos federales, agencias de ministerios del fuero común y síndicos procuradores para construir fuentes avanzadas de información sobre el delito y para generar sinergias institucionales entre los diferentes niveles de ministerio público.

En fin, el trabajo en este campo es casi inagotables, para erradicar el dicho de que “quien hace la ley hace la trampa”, que permite la evasión de la justicia por fallas en el procedimiento… que favorece a los “malosos”, siempre,  y enriquece a los abogados  sin escrúpulos que saben en dónde está el punto débil, sin que les importe la inmoralidad del acto. ¿Ejemplos? Vayamos por orden alfabético con personas y entidades.