La migración afectara cada vez más a México

Por encontrarse México al paso hacia los Estados Unidos procediendo las personas especialmente de Centroamérica, el fenómeno migratorio se está convirtiendo en un problema cada vez mayor.

Pero también tenemos el flujo migratorio que parte de este país. Consecuencia de un desigual desarrollo económico, que pese a las restricciones cada vez más drásticas del gobierno de EEUU, no ha sido posible regular. Las zonas rurales de México han sido abandonadas por los campesinos que han emigrado a Estados Unidos. Estas regiones se encuentran deterioradas, infértiles, cuya riqueza productiva ya no es explotada; por sus habitantes, ni recibido incentivos económicos para su reactivación. La razón es simplemente que no hay quien las cultive. El campo resulta ser uno de los activos de la economía, es decir, los productos del campo brindan gran parte del desarrollo económico, y muchos de los cereales, o granos que ya no se producen, tienen que ser importados, pagando precios muy elevados por su consumo.

La mano de obra representa otro factor que se está perdiendo. En nuestro país la población económicamente activa está disminuyendo en zonas alejadas. Es decir, aquellas que tienen menos población que el D.F., las cuales pierden a la población que podría trabajar no sólo en el campo, sino en las industrias, esto va deteriorando la economía en tales entidades.

A este problema se suma la trasmigración, especialmente tratándose de niños y adolescentes;  miles de ellos  transitan solos por México hacia la frontera norte. Escapan de la violencia, los abusos y la falta de oportunidades en busca de un presente y un futuro mejor; o con el deseo de reencontrarse con su familia. Al viajar solos, se vuelven más vulnerables y se enfrentan a numerosos riesgos frente a la posibilidad de ser reclutados por el crimen organizado, caer víctimas de traficantes y ser expuestos a violencia y explotación. Con la  ayuda de la sociedad mexicana  podemos brindarles el apoyo y la asistencia que necesitan para protegerlos y lograr lo mejor para ellos. Un niño que migra solo, antes que migrante es niño y necesita todo nuestro apoyo y protección.

A este fenómeno tendremos que agregar el hecho de que ya hay  grupos trasmigrantes que están llegando de Haití y países africanos, que huyen por los mismos motivos, y México no está preparado para atenderlos. Por ser  personas vulnerables, es por lo que tendrá que ser la sociedad civil, los clubes de servicio e instituciones caritativas quienes debemos  organizarnos para ese apoyo humanitario.