Los mejores alumnos de México en pruebas

Las desigualdades escolares en México se aprecian en los resultados de la aplicación de dos pruebas fundamentales que intentan medir el grado de aprovechamiento de estudiantes de niveles básico e intermedio.

Los sistema de evaluación que se aplican son el PISA, por sus siglas en inglés, que se traduce como Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, y la prueba ENLACE, diseñada por la Secretaría de Educación Pública que se lee como Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares, que mide el nivel de aprendizaje en español, matemáticas y ciencias naturales.

Los resultados más recientes de PISA, prueba que aplica cada tres años la OCDE, y los datos que arroja la prueba ENLACE, demuestran que Chiapas y Guerrero han mantenido un bajo desempeño escolar, debido a que en esas entidades se ausentan los maestros  por acudir a paros, marchas, mítines, y  juntas, a los que les exige  su presencia el CNTE, es decir, que la causa de ese bajo desempeño se debe a la conducta de los mentores, pero también a la falta de iniciativa de los padres de familia que no establecen clases paralelas u otra forma de compensar el ausentismo,  con el seguimiento a los programas lectivos.

Las personas con iniciativa no pueden permitir que las circunstancias afecten el aprendizaje de los alumnos, sino tender hacia el auto-aprendizaje para conservar la dinámica de la asimilación de las materias que se dejan de impartir regularmente. El niño o adolescente no tiene la suficiente voluntad para tomar esa iniciativa sino que cae en la complacencia de no ir a la escuela, sin considerar por su edad,  los efectos negativos a mediano y largo plazo que le afectarán.

Sin embargo, Jalisco, Nuevo León, Querétaro y Aguascalientes son los estados donde los estudiantes obtienen mejores resultados  en las evaluaciones mencionadas.  En ellos no existe la presión sindical, como sucede  en Oaxaca y Michoacán.

Si bien  es cierto que los estados que encabezan los mejores resultados de las pruebas, no significa que alcancen los promedios de la OCDE, aunque rebasen los de América Latina, según reporta el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

De los estados con baja calificación, sólo el 2% está en los niveles altos de PISA: la mayoría no sabe responder a operaciones aritméticas en la vida diaria.

También en competencia científica, los alumnos de Nuevo León, Jalisco y Aguascalientes siguen a la cabeza. Sus estudiantes de 15 años están mejor preparados para continuar la vida académica, ingresar al mundo laboral y enfrentar los retos de la sociedad moderna.

Aún obteniendo buenos resultados,  muchos alumnos caen en el conformismo y se sienten con el deber cumplido… pero no es así, o por lo menos, no debería  ser así.  Todavía no se da en buen porcentaje de alumnos  que estudie más allá de los límites de su materia, que busque conocer y analizar  otras  paralelas,  para iniciar la penetración al mundo de la cultura, que es parte de su formación y que en la escuela escasamente se imparte. 

Mucho menos, informarse del marco legal que regula la vida de los ciudadanos, la estructura social y lo que es y significa la política teórica y práctica, preparándose para ser un buen ciudadano. Ya sería mucho exigir, el conocer la Historia nacional.

Este es  otro aspecto que por ahora escapa de los objetivos del estudiante promedio.