La juventud mexicana ante una encrucijada

Los especialistas visionan que el sector poblacional que  sufrirá los peores efectos durante 2014 de las políticas públicas del gobierno federal, será la juventud.

Al parecer,  no hay una perspectiva  articulada  sobre la complejidad del aspecto educativo, social y laboral, sumando también el constante crecimiento demográfico,  que empeorará la situación de los jóvenes que se encuentran en condición de marginación, precariedad laboral y bajo nivel escolar. 

La proyección del Consejo Nacional de Población (CONAPO), indica que hacia 2030  los jóvenes serán 31 millones, y ante esa perspectiva no existen políticas sociales y educativas para atender sus requerimientos escolares, de trabajo, por falta de una articulación adecuada , ni se presentan objetivos programáticos , recursos y estratégicas que permitan asegurar que la desatención y la falta de oportunidades que ahora se sufren, vayan a cambiar de forma importante.

La visión es pesimista para ellos: todo va a seguir igual o peor durante el presente año y con alta probabilidad, en todo el actual sexenio. Esperamos que no. 

Expertos en el tema, como Axel Didriksson,  afirma que la reforma al artículo 3 de la Constitución no acertó en prever los problemas del futuro, al poner más énfasis en la calidad de la educación que en la cobertura y ampliación de oportunidades de acceso, permanencia y egreso escolar en todos los grados y niveles,  para la mayoría.

En otras palabras, el avance en los estudios no hace posible y segura la inserción laboral, ni una movilidad ocupacional en  el progreso para la vida adulta.

Aunque el nivel de educación media superior y superior es aquel que reúne la mayor cantidad de jóvenes, se sigue reiterando el enfoque de competencias laborales, cuando han pasado dos décadas en las que éste no ha logrado legitimarse entre las instituciones públicas y privadas.Los resultados estandarizados poco sirven para una sociedad que requiere avanzar  en lo multicultural, complejo e interdisciplinario.

Se está dejando de lado el conocimiento que se adquiere por la vía de la creatividad,  de la inteligencia múltiple y de una formación para la vida y la sustentabilidad.

Ahora mismo no se plantean alternativas para enfrentar las actuales tasas de desocupación que se presentan en forma mayoritaria entre los jóvenes.

En nuestra zona conurbada, seremos testigos de la multiplicación de raros fenómenos en que jóvenes con excelentes estudios, incurran en actos negativos, poseídos por la desesperación. Ahora bien, el caso de jóvenes con bajo nivel escolar se convertirá en un panorama dramático, recordando las frías estadísticas de la OCDE comparando la educación entre países. 

De ahí la importancia de los programas de emprendedurismo  para  hacer de los jóvenes pequeños empresarios, del estudio y práctica de la creatividad, del ahorro evitando  el consumismo, el alejamiento de gustos e inclinaciones  caras y constantes y el aprender a vivir la realidad social y económica, pues no es ninguna afrenta vivir con limitaciones  pero con dignidad.