Por fin, el gobierno federal atacará al bullying

En nuestro país se actúa al revés respecto a la atención  a los problemas de seguridad: primero se espera a que sucedan los hechos trágicos y luego se actúa; se aplica el dicho popular de que “una vez ahogado el niño, se tapa el pozo”.

Esto ha sucedido con todo caso de desgracia o trastorno en la comunidad, y de ello hay decenas de ejemplo, siendo uno de los más trágicos el ocurrido en Guadalajara, con los ríos de gasolina corriendo  debajo de zonas urbanas: la denuncia, ignorada, hasta que estalló el  combustible;  los expertos en seguridad calificaron como el accidente perfecto, por todas las circunstancias que coincidieron para tal catástrofe  dejando destrucción y muerte. 

Otro muy sonado y del cual se recuerda en su aniversario, el caso de la guardería  “ABC”, de Hermosillo, en el que por negligencia y desapego a las regulaciones de seguridad, murieron decenas de niños que la sociedad mexicana nunca olvidará.Luego de las desgracias ocurridas, los diferentes niveles de gobierno toman cartas en el asunto para evitar se repitan, pero los males ya no tienen reivindicación. El sufrimiento está allí, vivo, aunque pasen los años.

Estas desgracias son consecuencia de la falta de prevención, pues las autoridades no tenían  la menor idea de la seguridad y su importancia. El lema “mejor prever que lamentar”, no cabían  en personas de gobierno, ajenas a su responsabilidad.En relación al llamado “bullying” el gobierno federal está interviniendo en el problema.  

Pero tuvo que esperar la aparición de varias desgracias para generar acción,  presionado por la sociedad civil.  Por ejemplo, la presidencia de la república ha anunciado que durante el arranque del próximo ciclo escolar 2014-2015, se pondrá en marcha el programa piloto para prevenir y reducir el acoso escolar en las escuelas de nivel preescolar, primarias y secundarias de todo el país, y así llegar a los más de 38 millones de alumnos registrados. 

Después de explicar el fenómeno del bulllying, el gobierno federal a través de la Secretaría de Educación Pública, define los diferentes tipos de bullying: verbal, psicológico, físico, sexual, robo y a través de la internet.

La presidencia de la república expuso que para lograr un ambiente escolar seguro, es necesario sensibilizar y estimular la participación de todas las personas involucradas, directa o indirectamente, y en casos de sospecha de que algún escolar sufre de estos actos violentos, las autoridades de la escuela deben vigilar de cerca y brindar apoyo para que pueda denunciar lo que suceda.

En tal situación, la Secretaría de Educación Pública  anunció el pasado 21 de mayo 15 acciones para atender casos, así como campañas permanentes contra la violencia en los planteles.

Al dimensionar la opinión pública la problemática del acoso escolar en el país, resulta que la mayoría percibe en un 66% que se trata de un fenómeno generalizado  en todas las escuelas del país, mientras que el 25% alerta que este fenómeno es más frecuente en el país y que solo una minoría opina que estas conductas se dan de una manera aislada.Nueve de cada 10 ciudadanos opinan que se trata de prácticas agresivas de abuso, en las cuales se lastima a las víctimas por diversión, más que creer que es  un juego rudo entre niños, en donde se hiere sin mala intención.

Para el secretario de Educación, la violencia empieza en el hogar, pero también hay muchos casos en que siendo el hogar un ejemplo de práctica de valores, el niño aprende más rápidamente de otros  que le inculcan diferentes costumbres ajenas y que llegan a influir más sobre el alumno, que al final buscará afianzar su personalidad con base en la fuerza y en la agresión.

Lo mejor de esta respuesta gubernamental y a la difusión que han hecho los medios, las autoridades escolares se han  puesto en alerta al darse cuenta de la importancia de supervisar mejor en sus planteles y no considerar como algo normal la agresividad de algunos alumnos, que tiene que ser separados del resto mediante la aplicación oportuna de sanciones.