A 61 años de la reforma pro voto de la mujer en México

El avance del derecho al voto femenino en las elecciones políticas de  nuestro país, ha ido lento pero con paso firme.Desde 1916 cuando se organizó el primer Congreso Femenino, se inició la lucha por ese derecho al cual la Constitución  anterior ni la de 1917 lo contemplaba; el primer reclamo que se escuchó en todo el país fue de Hermelina Galindo en 1919, secretaria particular de don Venustiano Carranza,  ante un grupo de mujeres veracruzanas.El gobernador de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto envió una iniciativa de  ley en ese sentido, en 1922, convirtiéndose ese  estado en el primero en reconocer ese derecho.

En 1937, la Cámara de Senadores recibe una iniciativa de reforma al artículo 34 constitucional, en el sentido de otorgar (sic) el voto a la mujer, pero no hubo voluntad de seguir el proceso. En 1945 el presidente  Miguel Alemán declara que la mujer tiene derecho a ser electa en las elecciones municipales, reformando el artículo 115 constitucional, el que entró  en vigor  de 15 de febrero de 1947 .Finalmente, el candidato a la presidencia Adolfo Ruiz Cortines en una asamblea de 20 mil mujeres celebrado en el DF el 6 de abril de 1952,  les ofreció el voto universal, lo que cumplió luego de tomar posesión el 1 de septiembre de ese año, al enviar la iniciativa de ley para reformar los artículos 34 y 115,  la que fue aprobada y publicada el 17 de octubre de 1953, en el Diario Oficial de la Federación. El primer artículo empieza diciendo que: “Son ciudadanos de la República, los varones y las mujeres… ”; por lo tanto, el aniversario oficial de este derecho reconocido legalmente es éste y no el de la promesa de campaña;  sin embargo, ha quedado ese mes de como el de la celebración.Según los académicos, la mujer ejerce más el voto que el hombre en casi un 2%. Siendo éstas 57 millones y trabajadoras el 19.3%, no están en igualdad de condiciones para ser votadas no obstante su participación en elecciones, por lo que se ha tenido que recurrir en los últimos años a las cuotas, a fin de lograr el equilibrio en las candidaturas que presentan los partidos políticos. En Tamaulipas, la actual Legislatura reformará la ley electoral para imponer la equidad de género en una proporción de 50-50 mínimo. Como dato curioso e inexplicable, en todos los padrones electorales del país la mujer lo supera ligeramente. También en el ámbito federal, se estará trabajando en el mismo sentido, imponiendo la condición de que la suplente de una candidata también sea mujer, y evitar así la ingeniosa pero ingrata  situación de las “juanitas”, aquéllas que ganando la votación ceden el cargo a un suplente hombre.

El objetivo a mediano plazo, será que finalmente en las Cámaras o en el Congreso local se dé la paridad… pero no sólo se tratará  de rellenar listas, sino  de reconocerlas como un valor en el campo de la vida política, con la condición de que sean competitivas y no solamente para cumplir con la ley. Ante esta perspectiva, los partidos tendrán que trabajar mucho en la formación y desarrollo de la membrecía femenina porque, en general, las mujeres que han llegado a ocupar cargos,  a veces se les reprocha su falta de preparación, por lo que se percibe  una notable dependencia y ausencia de criterio propio.Esta fase de la incorporación de más mujeres al campo de la política, es el inicio para la formación de mujeres que lleguen a tener capacidad para ocupar la Presidencia de la República, como ya lo han demostrado países como Chile, Costa Rica, Argentina.