Se agudiza el ambiente laboral en México

Según reporte del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática  (INEGI), casi 760 mil personas abandonaron sus empleos debido al bajo salario y estrés; dato alarmante en vista de las cada vez más escasas oportunidades de tener un trabajo.

Pero una vez que se obtiene éste, surgen invariablemente situaciones que llevan al empleado a inconformidad, desesperación y al estrés. Aunque el empleado acepta un sueldo, por la necesidad perentoria de tener ingresos de subsistencia, con el paso del tiempo se va provocando inestabilidad y angustia por carecer de suficiente ingreso para aplicarlo a otras necesidades, con mayor razón si se es casado.

La empresa, en general, no fija los sueldos en relación a la cantidad de requisitos que pide el puesto, sino que opta por aplicar la ley de la oferta : a mayores solicitantes, menores sueldos porque al final algunos tendrán que aceptarlo.

Lo contrario a empresas que no juegan con las necesidades: se evaluar el puesto y se exige que quien cubra sus requisitos, lo ocupe para ser merecedor del sueldo

Afirma el INEGI que en relación al año pasado, aumentó en 10% el abandono del empleo; que del total, 121,385 opinaron que las relaciones laborales se deterioraron y otros porque la actividad en el trabajo implicaba riesgos en la persona y su salud.

De ese universo de 760 mil, unas 9,733 salieron porque no podían responder a las exigencias de la empresa, y otras 125 mil dejaron la plaza porque querían ganar más o superarse.

Durante los 10 últimos años, mientras crece la baja remuneración, se reducen los empleos mejor pagados .

Tratándose de trabajadores que viven en las grandes ciudades, las distancias casa-trabajo se puede volver caótica , especialmente si tiene que trasbordar el transporte público lo que aumenta su costo fijo; y si hay bloqueos o mal tiempo, el traslado equivale a una Odisea.

Los capitalistas que disfrutan de los dividendos, no tienen presente la frase del poeta Salvador Díaz Mirón, mexicano, que sentencio que “Nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto”.