Votaciones en el Reino Unido, ejemplo para México

En este fin de semana se realizaron votaciones tipo referéndum en el Reino Unido, para que el ciudadano opinara sobre la salida o no de esa entidad de la Comunidad Europea, lo que despertó gran interés de millones de personas, y en especial, de los financieros y de las bolsas de valores por las repercusiones que podría tener el resultado. Contra lo esperado por encuestas previas, el conteo de votos se dio a favor de desligarse del grupo europeo continental, por escaso margen, el cual de inmediato fue aceptado por quienes estaban proponiendo seguir en el sistema comunitario.

Lo que es digno de comentar no es el motivo y consecuencias del resultado, sino el fenómeno político-social del procedimiento y reacciones de los votantes y sus líderes que promovieron la participación. Los países miembros del Reino Unido que comprende a Inglaterra, País de Gales, Escocia e Irlanda del Norte dieron un ejemplo de madurez y civilidad política al acudir a las urnas en más del 85 %, la atmósfera de tranquilidad y seguridad que prevaleció en los centros de votación, en el respeto hacia quienes fungieron como autoridades electorales y la plena confianza en su proceder.

Ya antes Escocia había mostrado su madurez política cuando se resolvió por votación, si ese país se separaba del Reino Unido o continuaba en el mismo; se trataba de su independencia política, pero el elector votó por continuar, observándose el mismo ambiente en el proceso y el resultado final.

Los británicos tendrán muchas acusaciones negativas por su pasado y su insolente vocación imperialista, por el despojo de los países débiles y su afán mercantilista por el tráfico de drogas en China, pero tratándose de la creación de instituciones, invento de deportes, tradición en sus procesos judiciales, respeto a la ley y lealtad a la Corona, no tienen igual. Una muestra adicional es además de disfrutar de prestigiosas universidades, su civilidad y educación.

Qué contraste con nuestros procesos electorales y sus pintorescas formas de promover candidatos. Cuánta duda todavía en la limpieza e independencia de las autoridades electorales y qué pobreza de discurso en los debates.

Los mexicanos tenemos mucho por hacer en la búsqueda no solo de la democracia, sino por su práctica digna.