Protección de niños y jóvenes, prioridad como proyecto de gobierno

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha presentado un informe regional sobre la violencia y otras vulneraciones a los derechos de las que son víctimas los niños y adolescentes ante el crimen organizado y otros violentos.

Las condiciones de inseguridad y la violencia son importantes factores de preocupación en la región que conllevan graves vulneraciones a los derechos humanos de las personas. La opinión pública con frecuencia asocia estos contextos con los adolescentes, a quienes responsabiliza en gran medida por el clima de inseguridad que se vive en muchas comunidades.

La atención se centra especialmente en los adolescentes varones de los barrios pobres y periféricos, que pertenecen a grupos tradicionalmente excluidos y discriminados, quienes cotidianamente son estigmatizados y señalados como “potenciales peligros sociales” que deben ser controlados.

Sin embargo, tal y como la CIDH lo expone en el informe, la realidad difiere de estas percepciones y es mucho más compleja. Las niñas, los niños y los adolescentes de hecho representan uno de los grupos más afectados por diversas formas de violencia y vulneraciones a sus derechos. Políticas de seguridad ciudadana.

Quienes más sufren de inseguridad son quienes viven en zonas menos desarrolladas, con acceso limitado a servicios básicos, falta de oportunidades y con escasa vigilancia. Estos factores facilitan el surgimiento y la expansión de grupos que se dedican a cometer delitos y de organizaciones criminales.

Las estrategias del estado no han contribuido a reducir significativamente el clima de inseguridad; por el contrario, muchos países han experimentado un recrudecimiento de la violencia además de reportarse abusos, arbitrariedades y violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. En el presente informe la CIDH muestra su preocupación por las elevadas cifras de detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y de la fuerza letal, tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Nuestro país está, desde luego, dentro del contexto del problema regional.

¿Acaso los candidatos ahora en campaña en nuestro Estado han detectado la gravedad del problema?. Hasta ahora no se ha escuchado ninguna palabra que lo mencione y por lo tanto, no ofrecen una solución. Si los jóvenes son “el futuro de México”, ¿qué futuro nos espera?