Mujeres empresarias en México

Actualmente se analiza sobre la  mayor participación de la mujer en la empresa y en la política, pero finalmente lo que cuenta es lo que registran las estadísticas confiables, medida real de las mujeres en estos y otros campos y su eficaz contribución como parte de la población  económicamente activa del total nacional.

En el terreno empresarial del mundo,  diversos países registran un incremento del 25% al 33% de empresas dirigidas por mujeres que son sus propietarias, desde las llamadas micros hasta las trasnacionales.  Ello está transformando el panorama de la vida empresarial.

La investigación la realizó Gail Bamford, de Mercado de Mujeres Empresarias en América Latina y por Ana Paula Nacif, de Mercado de Mujeres Empresarias en México, según diseño de la encuesta elaborada por Gina Zabludovsky, de la FCPS de la UNAM.

Las entrevistas las realizó Gallup de México con base en el Sistema de Información Empresarial Mexicana y los directorios de diferentes Cámaras y asociaciones de mujeres empresarias.

Las mujeres empresarias en el sector formal de la economía constituyen aproximadamente el 15% del empresariado de la zona metropolitana de la ciudad de México, participando en un 36% en el sector educativo, en servicios personales con un22% y en el comercio con un 19%.

En otros sectores participa con diversos porcentajes, pero en la industria de la construcción apenas se asoma; sin embargo, en la empresa mediana y grande está presente con un 4%.

La importancia de la mujer como impulsora y creadora de nuevas empresas se hace evidente cuando en la mayoría de ellas,  son fundadoras (61%), las heredaron (18%), y el 13% las compraron.

¿Cuáles son las motivaciones que llevan  a la mujer a incursionar en la vida empresarial?  En primer lugar, el deseo de independencia y tener un negocio propio (el 29%), la necesidad de mejorar su nivel de vida  y obtener ingresos (20%), el gusto y vocación  por el ramo (20%)  y la continuidad de un negocio familiar en un 18% y el resto por pérdida del  empleo procurando el auto-empleo,  y buscando un ambiente que invite a la superación personal.

Todavía no se tienen informes estadísticos del resultado de los programas de emprendedoras, que promueven algunas instituciones educativas para ambos géneros, a través de las incubadoras de negocios o por lo programas de destino empresarial, pero lo cierto es que estas organizaciones están impulsando en los próximos egresados alternativas de actividad productiva. Las escuelas no quieren limitarse a la producción de mano de obra calificada, sino impulsar en sus estudiantes el afán por emprender y convertirse en empresarios.

La mayoría de las mujeres son propietarias únicas de su empresa (58%) y en sociedad baja al 42% pero con involucramiento de otros familiares.

¿Cómo contribuye la mujer al ingreso familiar?   En promedio, con el 62%, pero un tercio de ellas, con  el 72%, como resultado de trabajar en su mayoría, 40 horas a la semana.

En el aspecto familiar, la muestra indica que el 56% son casadas y un 46% lo forman viudas, divorciadas y solteras.  En cambio en el campo masculino, el 83% los empresarios son casados.

En nuestro país, existe la Asociación Mexicana de Mujeres Jefes de Empresa que forma parte de otra internacional:   Les Femmes Chefs D´ENTREPRISES Mundiales (FCEM), cuya sede se encuentra en París,  Francia.

La finalidad de esta Asociación es fortalecer un espacio para las mujeres empresarias mexicanas que buscan crecimiento y desarrollo, permitiéndoles continuo contacto innovador para realizar negocios, asistir a exposiciones con  mujeres emprendedoras de nuestro país y de otras ciudades del mundo. Actualmente, AMMJE tiene presencia en 30 estados de la República Mexicana y cuenta con la participación activa de cerca de 3,000 socias en 41 capítulos o delegaciones, en las principales capitales y ciudades.

La presidenta nacional hasta 2015 es Ana María Sánchez Sánchez; en agosto de este año se celebró el XII congreso nacional en Monterrey, y recientemente el Congreso Mundial en Taipéi, China.