¿Fin del municipio libre en México?

La primera pregunta hablando del municipio mexicano, es si realmente ha sido libre, como lo pregona la Constitución Política del país… en todo caso, las autoridades municipales, ¿han hecho valer ese principio? , y en cuanto a la libertad municipal, ¿ha habido un uso abusivo o han sido omisas?.

Otro cuestionamiento que viene al caso por las proposiciones y decisiones del Ejecutivo del país que dio a conocer esta semana con amplia cobertura de los medios, es si los gobiernos de los estados han cumplido con los mandatos del artículo 115 de la Carta Magna.

El propósito de la toma del control de las policías locales bajo un mando único ya fue planteado en el pasado, sin éxito aprobatorio, con el propósito de hacer recaer las acciones ejecutivas en cada entidad. Esta es señal inequívoca de las desviaciones que se han evidenciado en varios estados, aquéllos en que se perdió la autoridad de la seguridad pública generando situaciones de zozobra y cubriendo de  luto a miles de familias.

En  el caso de Tamaulipas, ha resultado una incómoda decisión del Ejecutivo Federal  situarlo dentro de las entidades de atención prioritaria,  al igual que  Michoacán, Guerrero y Jalisco; interpretado diplomáticamente, es una deferencia, pero políticamente es un reconocimiento a la aguda falta de seguridad y estabilidad de la vida cotidiana, por causa de la inacción de quienes gobiernan.

Las declaraciones del Código Municipal para Tamaulipas están sustentadas en la Constitución General, declarando que el municipio es una institución autónoma en su régimen interior y con libre administración en su administración, de su hacienda, recursos y servicios (Art. 3).

También establece que las facultades “… se ejercerán por el Ayuntamiento de manera exclusiva, sin que pueda existir autoridad intermedia entre éste y el gobierno del estado (Art. 4).  El artículo 9 se refiere al ejercicio de las facultades del gobernador: … III.- “Adoptar en casos graves, las medidas que juzgue necesarias para salvaguardar el orden público o la paz social o la economía de los municipios”...

Por otro lado, la nada velada amenaza del Poder Ejecutivo federal de suspender a los ayuntamientos rebasados, con grave inseguridad ya está consignado en el artículo 35 del mismo Código Municipal, al decir que: “Únicamente el Congreso del Estado, por mayoría calificada de las dos terceras partes de sus integrantes, podrá suspender Ayuntamientos, declarar que éstos han desaparecido y suspender o revocar su mandato”; en el artículo que sigue, dice que “La declaración de desaparición de un Ayuntamiento procederá cuando el cuerpo edilicio se haya desintegrado de hecho o existan circunstancias graves que rompan el orden jurídico o perturben la seguridad  pública o la paz social”.

Como apreciamos, la legislación ya está en el papel, pero no se ha ejercido, por lo que el presidente Peña estará entrando al campo municipal para intentar poner orden desde Los Pinos, en vista de las graves omisiones de algunos alcaldes del país, que deberán  acatar las disposiciones que emanen del Congreso antes de ponerse en acción, so pena de incurrir en anticonstitucionalidad.

El  centenario abandono del municipio mexicano desde el Centro y la falta de oficio de algunos gobernadores, ha dado lugar a los terribles acontecimientos ocurridos en diversos municipios del país, llegando hasta el nivel de provocar pronunciamientos atípicos de la federación.

Por fin se ha reconocido que el municipio es la célula original de la sociedad mexicana, que todos vivimos en municipios que son nuestro hogar común y que sus habitantes no solicitamos, sino exigimos que  nos proporcionen  el clima de paz y seguridad al que tenemos derecho.