La de Fernando del Paso, una voz autorizada

La  Feria Internacional de la Lectura de Yucatán, acaba de otorgar el premio “José Emilio Pacheco” al historiador Fernando del Paso (“Noticias del Imperio” ) , quien al tomar la palabra para agradecerlo, hizo un relato doloroso de su visión del México de hoy .

“Me duele hasta el alma que nuestra patria chica, nuestra patria suave, parece desmoronarse y volver a ser la patria mitotera , la patria revoltosa y salvaje de los libros de historia” , dijo .

Se avergonzó de no haber conocido ni de nombre  los pueblos que  los medios  han  repetido todos los días, como modelos de incivilidad, en donde ha corrido sangre, sufrimiento  y tortura, tales como Tlatlaya, Petaquillas, Chanaló, Ayotzinapa … son nombres que los mexicanos tampoco conocíamos , excepto los que han vivido en sus alrededores . Pero  los tamaulipecos también tenemos nombres que causan espanto, en cuanto se han relacionado con el crimen : San Fernando. Ahora se agrega  la zona caliente de la frontera, a donde el gobierno de los Estados Unidos recomienda no visitar .

¿ Cuándo acabará la pesadilla para los mexicanos que se dedican a estudiar, a trabajar, a desarrollar empresas , a investigar o invertir  ?  Parece una vorágine sin fin, porque casi al instante en que los voceros gubernamentales hablan de estrategias para la protección  y la “baja” de la criminalidad en la estadísticas, están sucediendo  situaciones que condenan , como respuesta mordaz de la clase criminal que desmiente con hechos las buenas piezas oratorias .

Encima de las vicisitudes, se presentan los problemas financieros que afectan a todos con la baja del precio internacional del barril de petróleo , la drástica reducción del presupuesto federal, el incesante robo de gasolina en los ductos , la disparidad del peso-dólar que afecta a las mayorías y la decadencia de los servicios públicos . ¿ Qué clase de país vamos a dejar a nuestros descendientes ? 

Como titula su programa de entrevistas  Cristiana Pacheco : “Aquí nos tocó vivir” y aquí viviremos , esperando las condiciones de vida mejoren con el trabajo de todos, porque el país es de todos y cada uno tiene que aportar su parte que ocasione lenta pero finalmente  el fin de la pesadilla.

En la época de la Revolución Mexicana, las familias pudientes salieron del país y también los trabajadores del campo ; los primeros en busca de seguridad y los demás, en busca del pan . Ambos no pudieron evitar   convertirse en  desarraigados.