Egresados ante el mercado de trabajo en México

Es evidente que existe notable  discrepancia entre la demanda de empleo y las oportunidades de ser contratado en la empresa privada como pública en México. Las instituciones educativas de nivel superior que dan formación profesional a sus alumnos, se encuentran con el problema de que sus egresados en alto porcentaje, no encuentran colocación dentro de los primeros dos años del término de los estudios, incluso habiendo realizado cursos de posgrado . Esto se convierte en un preocupación nacional que se debe  atender para evitar o reducir el impacto social  derivado del desempleo o subempleo.

En lo referente a la empresa privada, ¿ qué pretende de los solicitantes  de empleo ? ¿ Por qué  razón se rechaza a la mayoría ?   ¿ Con qué bagaje se presenta el interesado ? 

Los especialistas en personal señalan que muchos recién egresados con título universitario no cuentan con las características de personalidad que los hagan contratables , “porque no son capaces de pensar en forma crítica o creativa, resolver problemas o escribir correctamente”.

Efectivamente. A pesar de que las empresas son las que están en posición de decidir, siguen sin encontrar lo que buscan, algo que nos plantea la siguiente pregunta: ¿se trata de una crisis de empleo o de educación?

Afirma la investigadora de los Estados Unidos, Martha White,  que “Resulta curioso ver cómo la definición de déficit de habilidades ha pasado de centrarse en habilidades técnicas e informáticas  a centrarse en habilidades sociales  que engloben la comunicación y la creatividad”. Aunque  la opinión se da para el mercado laboral de aquel país, podríamos compartir la opinión para el caso mexicano,  en lo general .

También se afirma que el déficit actual se refiere, entonces, a una ausencia de aptitudes necesarias tanto para el segmento operativo como para el ejecutivo. : “Las instituciones educativas tal vez enseñen algo de estos elementos en la era digital en que vivimos, pero las escuelas deben incluir tanto habilidades técnicas como sociales en sus programas, lo que derivará en una generación de candidatos mejor preparados y un sector laboral reforzado.”

Aunque las calificaciones escolares no sean deficientes y se requieran aptitudes especializadas para diferentes puestos, hay una serie de características que, a la hora de contratar, califican  las empresas de todo el mundo y  se fijen más en unos candidatos que en otros: las dotes de liderazgo, la humildad personal e intelectual, la capacidad para atribuirle un propósito al trabajo y de tomar acción en cualquier tarea encomendada.

Como se podrá apreciar , el fenómeno educativo posee peso específico y válido para cualquier sistema o país ante el empleo  , lo que obliga al estudiante mexicano a indagar sobre el efecto que causa su personalidad y cuál es su déficit profesional respecto al perfil que debe mostrar,  para intentar  allanarlo para evitar la frustración y la irreparable pérdida de un talento escondido.