Defensores de los derechos humanos y la libertad de expresión

La persona que se esfuerza en la defensa de  los derechos humanos tiene como  objetivo su promoción y protección, en lo   individual o  con otras, en lo nacional y en lo internacional. Trabaja y actúa  a favor de los derechos fundamentales de cualquier persona o comunidad. Trabaja en la difusión, educación y defensa legal.

Un defensor de esos derechos acompaña a la víctima de violaciones a  éstos, denuncia públicamente la injusticia social y la impunidad ante las autoridades. Tiene la vocación de trabajar por el bien común de todas las personas, convirtiendo la dignidad y el coraje en acciones.

A través de un estudio realizado por la Red TDT titulado “El derecho a la defensa de los Derechos Humanos en México,  Informe sobre las personas defensoras 2012-2013”, se observa que más de la mitad de las personas agredidas son defensores que pertenecen a una organización y centro de derecho humanos (DH) o activistas sociales.

En los casos registrados, un porcentaje considerable (37%) de las personas o colectivos que defienden los DH y que han sido víctimas de agresiones, realiza acciones de denuncia pública.  Al exponerlas hacen visibles  las violaciones de DH y se identifique a sus perpetradores, así como la impunidad que las rodea.

Existen los Relatores Especiales de las Naciones Unidas , quienes son expertos independientes que no forman parte del personal de esa institución , dedicados a examinar y vigilar la situación de los DH en países específicos , incidentes y casos concretos , con el fin de recomendar soluciones a  la falta de respeto de los  DH.

Una de las maneras más rápidas de acallar voces críticas es suprimirlas con violencia. Así, en torno a la limitación de la libertad de expresión, el asesinato a periodistas es su forma más cruda y extremista,  práctica común en México. Expertos y activistas convergen en torno a los retos que el país enfrenta para proteger el ejercicio del periodismo y luchar por la defensa de la libertad de expresión, derecho que se encuentra seriamente limitado por la impunidad y falta de mecanismos eficaces que permitan contrarrestar el  problema.

De acuerdo con un estudio de Reporteros Sin Fronteras por la Libertad de Expresión, “México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas: las amenazas, los asesinatos a manos del crimen organizado, son cosa de todos los días y generan autocensura, perjudicial para la libertad de información”.

Activistas como “Artículo 19” denuncian que el Estado no ha hecho lo suficiente en el cumplimiento de la protección a este derecho: 82 periodistas asesinados desde el año 2000 en relación con su actividad…  ¿cuántos más,  antes de que la autoridad actúe  más enérgicamente?