Atrapados sin salida: los medios digitales

Las últimas noticias sobre procesos electorales en varios países, sobre todo en los Estados Unidos, están poniendo nerviosos a los dirigentes de partidos políticos en México.

Se está dando a conocer cómo ha sido posible penetrar en los millones de conexiones al internet y a la telefonía celular, noticias que parecen verdaderas, pero que tienen un fondo manipulador.  Así se está dando a conocer el por qué han influido en los resultados en las más importantes elecciones de países… y México no está exento, al grado de que para un elector no preparado ante noticias e informes que le pueden llegar con un sello de “autenticidad”, en realidad puede darle crédito y votar con base en esas informaciones.

Ya el filósofo mexicano Roger Bartra hizo la advertencia, cuando observa que el ciudadano cree más en lo que aparece en sus medios electrónicos, que aquellos profesionales que informan de una realidad.

Siniestros tentáculos desde la oscuridad han estado y estarán presentes en los países poderosos para influir en la voluntad del ciudadano medio. El caso del presidente Trump, de los Estados Unidos, todavía está a juicio de los analistas: ¿verdaderamente ganó las elecciones de manera honesta? ¿Hasta qué grado nuestro país está en el mismo objetivo?

Los medios han sido fuente de verdad y han contribuido al  servicio indirecto a la  democracia al facilitar la formación de una opinión pública universal, por su capacidad de destrozar verdades oficiales.

Parecían omnipotentes situándose por arriba de los gobiernos.

Pero el mundo cambió con las redes sociales. Ahora cada quién puede creerse informado al suscribirse a su misma corriente de opinión. Para qué molestarse con la discrepancia, para qué acudir al periodismo profesional si se puede escuchar lo que agrada sin pasar por la incómoda confrontación. Cada quién desde su pequeña pantalla puede caminar por el mundo con su “verdad” en imagen y sonido, así sea una falsedad.

Es aquí donde los partidos políticos tienen que alertar a los electores, dada la candidez de muchos de ellos que no razonan si lo que están leyendo en sus medios privados están diciendo la verdad.

Los medios nacionales y los partidos tendrían que aplicar un “candado” para que sus logotipos o marcas no sean copiadas para un uso perverso. De otra manera, la manipulación virtual que, hay que reconocer, es muy avanzada, puede decidir una elección, especialmente por la Presidencia del país.

El cómo “blindar” las noticias es un asunto técnico que se debe estudiar para su aplicación oportuna. Y recomendar al ciudadano que no opte por creer y luego reenviar notas cuyo origen no le conste sea legítimo. ¿O estaremos atrapados sin salida?