La Cueva de la Hidra

El verbo mentir

A través del orgullo nos engañamos a nosotros mismos.

Carl Jung

Todos mentimos, unos por hábito, otros creen que por necesidad y muchos más por temor al otro, sea éste el padre, la madre, el maestro, el jefe o la autoridad. Enseñamos a nuestros hijos a mentir desde niños. Lo hacemos frente a ellos y después nos llamamos a sorpresa cuando lo hacen. En materia política y electoral miente el ciudadano al encuestador, el político al ciudadano, exageran los medios –algunos comunicadores mienten-, en las redes sociales se hace de manera peligrosa, algunos encuestadores analizan e interpretan a modo –no todos- de quien contrata y, después, si los resultados difieren de los pronósticos y supuestos, el shock se presenta y, en consecuencia, la búsqueda de culpables.

En los procesos electorales, desde los pronósticos hasta las encuestas de salida, ha llamado la atención y preocupa el voto antisistema, el voto oculto, el voto del odio, el visceral, el no revelado a los encuestadores en su oportunidad. El resultado sorprende, después, a la sociedad que se va con la tendencia como con el Brexit en Inglaterra, el Plebiscito para la Paz en Colombia, el triunfo de Trump y la pérdida de Hillary, también de Matteo Renzi y los diez meses sin poder formar gobierno en España, quieren corregir pero ya no es posible. Y ni que decir de los resultados electorales de 2016 en nuestro país que explican la fragilidad de la verdad ciudadana oculta tras una respuesta de venganza, desorientación, confusión y revancha, lo que pone el acento en la complejidad de las sociedades modernas, con nuevos comportamientos, nuevas actitudes y paradigmas en la convivencia democrática, la que expresa toda su gloria y su infierno a la hora del sufragio, y exhibe los déficits que la vienen degradando.

Científicos del Reino Unido constataron que al contar repetidamente "pequeñas mentiras" el cerebro puede llegar a anular el sentimiento de culpa y llevar a decir mentiras más graves. La investigación del University College London es la primera "evidencia empírica" respecto a los procesos mentales que sigue el ser humano cuando pone una "mentirita" al servicio de sus intereses personales, según los autores ¿pero en la vida pública, se vale la mentira en bien de muchos o la mentira que destruye y convulsiona?

El próximo proceso electoral en la entidad mexiquense obliga a investigar más sobre los motivos profundos del actuar ciudadano. Las sorpresas pueden ser muchas.