La Cueva de la Hidra

Los preparativos

El miércoles 19 de febrero llegan a México Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América y Stephen Harper, Primer Ministro de Canadá a encontrarse con Enrique Peña Nieto, el Presidente de México, en la Cumbre del Tratado de Libre Comercio que ha de celebrarse en Toluca.

A 20 años de haberse firmado el TLC, Toluca se erige como la sede de la reunión, lo que envía un mensaje: se trata de la capital de la entidad que gobernó el hoy Presidente Peña Nieto, en la que tiene la confianza puesta. Pareciera que es la que garantiza las condiciones necesarias para la visita y el encuentro. El orgullo mexiquense se crece y la clase política hace cálculos.

El Estado de México se prepara, principalmente Toluca. Avenidas y parques se arreglan. Se remoza el centro histórico, las vías de acceso por aire o tierra se supervisan. Los servicios de inteligencia de los tres países hacen lo suyo a fin de mantener las condiciones de seguridad que la Cumbre de Norteamérica exige. Sí, pero los responsables del escenario han de ocuparse también de temas de fondo. Calculan el impacto que el problema michoacano pudiera tener en tierra mexiquense, dos entidades expulsoras de migrantes en situación de alerta.

Entre lo que se previó, estuvo la celebración de una reunión del gabinete del Presidente Peña Nieto, el martes 4 de febrero en Morelia, en la que se anunció una inversión de 45 mil millones de pesos, la presencia permanente de funcionarios representantes de las diversas secretarías de estado de la Federación, así como la visita periódica del Presidente a Michoacán, para medir avances y resultados de la estrategia.

La inseguridad del país es un tema que preocupa a inversionistas nacionales y extranjeros y que con medidas como ésta, aunadas a la captura de capos emblemáticos, el desarme de los grupos de autodefensa envían señales alentadoras. El agobio del crimen hormiga, sin embargo, persiste.

El Ejército resguarda Toluca y sus fronteras. La opinión pública y los grupos de interés esperan que todo transcurra de la mejor manera con los socios comerciales. A los dignatarios extranjeros se les mostrará una cara limpia, la de un país que se reforma para recuperarse a sí mismo y su liderazgo en la región. Interesa sobre todo la Reforma Energética. México y el Presidente Peña Nieto se juegan prestigio, liderazgo, inversión y reactivación económica. Los grupos criminales asentados en los territorios conflictivos lo saben, los de interés también, los medios de comunicación y la opinión pública observan.