La Cueva de la Hidra

El futuro ya empezó

El lunes 1º de septiembre, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, asistirá al Palacio Legislativo a entregar al Congreso de la Unión el 2º Informe del Presidente Enrique Peña Nieto, dando cumplimiento al artículo 69 de la Constitución. Al día siguiente, el Presidente dará un mensaje a la Nación desde Palacio Nacional. Así arranca septiembre, mes de rendición de cuentas. El Gobernante informa a la ciudadanía. Se somete al escrutinio público de lo hecho durante el año. Mes de evaluación, de análisis de lo reportado, también de reflexión, de crítica -necesaria siempre– y hasta de descalificación, pero sobre todo, serán días de hacer política, mucha política.

En un ambiente de velos y telones en el que "las consultas públicas que se proponen emprender cada uno de los tres principales partidos sobre temas a cual más campañables", se presentará el 2º Informe de Gobierno. Las 11 Reformas promulgadas estarán en el centro de la agenda colectiva de revisión, y será el ciudadano, el que más allá de la glosa que se realizará en la Cámara de Diputados y del análisis que los poderes fácticos y los medios informativos harán, el que lo calificará desde el mundo real en el que vive; análisis ciudadano que es el que cuenta a la hora de los votos. A la hora de recontratar al PRI o no en las elecciones de 2015.

Este Informe será uno de los más esperados en los últimos tiempos, por sus logros políticos (a no dudar el Pacto y las Reformas) y, contradictoriamente, en el plano ciudadano, por los problemas económicos que enfrentan las familias mexicanas para quienes los tiempos corren a diferente velocidad que las estrategias y pronósticos del gabinete.

Las Reformas, la inflación, el empleo, los precios y las tarifas, los impuestos, la inseguridad, los estados fallidos y sus mundos paralelos, la educación, los medios de comunicación, la dominancia serán temas esperados, a no dudarlo, tanto como los anuncios de cambios en el equipo de gobierno que pudieran sucederse, cuestión que a algunos mantiene muy preocupados y al respetable público, indiferente.

Lo anterior será repetido por diversos colegas en todos los medios de comunicación. Se comentará en mesas y cafés pero pasará. Lo que valdría la pena preguntarse, a propósito de rendir cuentas, es cuándo nos toca a Ud. y a mí, a los que tenemos algún desempeño público ¿Qué hacemos por nuestra comunidad, por nuestro país, desde nuestra profesión, centro de trabajo o en nuestra calidad ciudadana? Me vino a la cabeza oyendo a algunos, respondiéndoles a otros y dando oídos a mi propio soliloquio.