La Cueva de la Hidra

Yo no fumo mariguana

La resolución de la Corte en la Primera Sala con cuatro votos a favor y uno en contra que concede el amparo a cuatro ciudadanos mexicanos del grupo SMART, Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante en el sentido de poder consumir mariguana con uso lúdico ponen en la mesa del debate público, el tema de la libertad de las personas de tomar decisiones sobre su cuerpo: eutanasia o muerte asistida, aborto, consumo de productos como alcohol, tabaco, mariguana. Si así es, con todas las aclaraciones que han hecho autoridades y personajes públicos diversos fijando su postura, podemos afirmar que la voz liberal de México se ha abierto camino –estrecho por el momento–. Los juristas lo hicieron.

El amparo logrado por el grupo SMART, cuyos integrantes declaran no ser consumidores pero sí padres de familia responsables con lo que la prohibición genera, establece un hito que lleva a la deliberación pública de temas que una nación inscrita en el mundo global no puede omitir. Hemos de ser responsables como individuos y sociedad, así como el Estado de la prevención de las adicciones y las violencias. No hay opción de volver atrás. Los grandes cambios los impulsa el pensamiento liberal, la conciencia crítica. Ahora lo hace la Corte, no los legisladores que tendrían que haber generado las leyes acordes con esta realidad.

Más que nunca, la Corte deja claro que el derecho al consumo recreativo o lúdico termina donde empieza el derecho del otro a no hacerlo, a no estar presentes durante su consumo. Establece que sin la aprobación de los presentes en situaciones de fumar mariguana o delante de menores de edad no se puede hacer como debiera ocurrir con el alcohol y el tabaco que producen más daño y adictos desde la niñez. Cualquier médico puede explicarlo.

Subyace, sin embargo, un tema principal: el gran negocio de la siembra, trasiego de la mariguana, con la consecuente violencia tráfico de armas y el poder económico y criminal que la prohibición ha generado en los cárteles. Se espera que dé inicio una etapa en la que la razón impulse el rumbo del no retorno de quienes se han hecho obscenamente ricos con la prohibición y el tráfico de la Cannabis.

Hace unos días, la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República señaló que no hay cambio en la política sobre este tema, que la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no implica despenalización general, pero que se espera que lleguen más casos y se resuelvan con el mismo criterio, lo que daría pauta para un cambio generalizado. Es el primer paso para sentar jurisprudencia.