La Cueva de la Hidra

Tener 12 años

Tener 12 años cumplidos en Coahuila es suficiente para que la violación de una niña de esta edad no se castigue de acuerdo con la gravedad del delito, y se considere que pudiera haber sido con su consentimiento. La menor quedó en estado de indefensión. El Código Penal Federal señala en su artículo 261 del libro segundo, que "al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de 12 años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión". Lo que se traduce en quedar libre bajo fianza. La pena recibe este tratamiento.

Los homicidios de adolescentes y niñas que ocurren en diversas entidades, entre ellas, los del estado de México, que en su momento promoviera leyes de equidad de género avanzadas, ya resultan insuficientes. Ser niña de más de 12 años, de acuerdo al Código Penal Federal favorece que el agresor no sea castigado y, lo que es peor, que siga suelto y la impunidad sea su aliada. Así se contribuye al descrédito y pérdida de confianza de la sociedad en sus autoridades.

El respeto a la niñez nace en la familia y se traslada a una sociedad que debiera desempeñarse dentro de la cultura de la legalidad, donde la responsabilidad de los padres de familia empieza por escuchar a sus hijos y observar su diaria conducta, a fin de advertir cuando algo irregular pasa. Es un principio de prevención. Denunciar ante el Ministerio Público y darle seguimiento a la causa, importa. Ser omisos e indiferentes sólo agudiza el problema.

La formación de los miembros de la familia con apego a principios y valores, el diálogo, así como una revisión acuciosa del Código Penal Federal en su artículo 261 del libro segundo y los códigos de los estados, y reconocer en donde empieza el derecho del otro, previene violaciones, bullying, violencia familiar, violencia callejera y otras conductas delictivas deleznables.

La violación de la niña coahuilense de 12 años ha quedado impune. La muerte de Héctor Alejandro Méndez Ramírez, a consecuencia de los golpes recibidos por sus compañeros dentro del salón de clases donde la indiferencia de la maestra no impidió el trágico final, no pueden seguir ocurriendo. Los dos niños comunican que ser adolescentes y vivir en ambientes de extrema violencia con adultos y leyes que no los escuchan y no los protegen contribuyen a la escalada de violencia que se vive en el país. Que no nos sorprenda.