La Cueva de la Hidra

¡Presente!

El día 15 se celebró en el Distrito Federal, en Oaxaca y otras entidades, el Día del Maestro, como se ha vuelto costumbre, en medio de protestas y vandalismo. Una vez más, el orgullo magisterial y su compromiso con la niñez y el país se convirtieron en letra muerta. No así la lucha de algunos líderes por engrosar su cuenta bancaria y defender las incapacidades de otros, sino que lo digan quienes siguen entregando cantidades importantes de dinero a dirigentes de la CNTE para que no generen problemas o, si lo hacen, sea por pedido y con destinatario.

En el Estado de México, la entidad con mayor número de maestros en el país: 250 mil 358, del millón 971 mil 322 que trabajan en territorio nacional, tuvieron una sencilla celebración. Son la mayoría; ellos atienden una matrícula de educación básica, media y superior de 4 millones 579 mil 819 alumnos, de acuerdo a información de 2013 que en este sentido diera a conocer la Secretaría de Educación, Cultura y Bienestar de la entidad. La cifra representa casi el 13 por ciento de alumnos en todo el país. Se celebra pero no se aplaude que en el mismo estado se presente un analfabetismo del 4.38 por ciento y un rezago educativo del 34.39, equivalente a 5 millones 159 mil 793 personas que no han concluido la secundaria.

Los mexiquenses han mostrado su vocación educadora, siempre. No es nuevo pero las condiciones han cambiado, de cuando el profesor Carlos Hank González trabajaba por los maestros en su estado, a Emilio Chuayffet, actual Secretario de Educación, responsable de llevar la Reforma Educativa a buen puerto, palanca del desarrollo de México. En territorio mexiquense toca a Raymundo Martínez, secretario de Educación acortar el rezago y el analfabetismo, a fin de evitar, en lo posible, las profundas asimetrías que se viven.

En la sociedad de la información y el conocimiento este atraso pudiera traducirse en fracaso, en marginación. Si los alumnos reprueban, de acuerdo con los parámetros de la OCDE, los programas y los educadores también. La Reforma Educativa empezó por donde era necesario, por los maestros, su capacitación y el censo de escuelas y educadores, pero los nuevos programas cuándo.

Es necesario saber cómo se están preparando para el tiempo que ya llegó, para la alta competitividad y especialización. El proyecto nacional lo está pidiendo. No más escándalos y sí mucho trabajo de esos nobles maestros de vocación determinados a ir día a día a superarse y a formar a los mexicanos del siglo XXI que habrán de tomar la estafeta generacional, a fin de resolver los problemas que a ratos se advierten sin solución.