La Cueva de la Hidra

Noooo

Después de vivir sumergidos en el futbol, el regreso a la realidad nos sorprendió con el enfrentamiento ocurrido entre soldados y organizaciones criminales en Tlatlaya, en el sur del estado de México, cerca del poblado de Cuadrilla Nueva, el lunes 30 de junio a las 5:30 de la madrugada.

Se tuvo conocimiento de un par de versiones: una, que los muertos de las organizaciones delictivas pertenecían a Guerreros Unidos y, otra, a los Caballeros Templarios. Vale la pena recordar, en este sentido, que el pasado 25 de abril, en Luvianos, un comando ejecutó en plena alcaldía al subdirector de la policía y secuestró a siete elementos de la corporación. Después de ese hecho, el Ejército, la Marina y la Policía Federal asumieron el resguardo del municipio. El 20 de junio, asimismo, en Temascaltepec se daría un enfrentamiento similar en el que morirían dos agentes y uno de los delincuentes. ¿Se repite Michoacán, Tamaulipas, La Laguna, Nuevo León? ¿Este es el precio de la vigilancia y la limpieza necesarias para mantener tranquilas a las poblaciones y alcanzar un estado de paz, hoy perdido?

La llamada "tierra caliente" del estado de México que colinda con Michoacán y Guerrero, la integran además de Tlatlaya, Amatepec, Tejupilco y Luvianos. Se le conoce como "El Triángulo de la Brecha", donde lo ocurrido el pasado lunes 30, tarde o temprano se daría. Es una región más cercana a Guerrero que a Toluca. Zona de paisaje prodigioso e intrincado, cuenta con ranchos de grandes dimensiones que favorecen, por sus características, el asentamiento de grupos delincuenciales. Ahí se sienten cómodos. Nadie los molestaba. Y en el oriente y en el poniente, todos ellos, municipios conurbados con el D.F. los criminales, cómodos o no, siguen actuando. Pero ya les cambió su modus operandi a partir de mayo en que el Ejército, la Marina y la Policía Federal entraron a territorio mexiquense.

Hacer visibles no sólo los hechos y las regiones sino los nombres, los rangos y las historias de los soldados y los policías caídos, puede mover conciencias, ayudar a darle rostro humano a la tragedia, a fin de que medios, organizaciones y sociedad vean a las fuerzas armadas de manera diferente. Saber qué pasa, estar correctamente informados. Entenderlo, puede ayudar.

Nadie debiera estar lejos de la información y la vigilancia, que por intrincados que sean los caminos y las fronteras estatales debe seguir. La concurrencia de las fuerzas armadas y el apoyo ciudadano tienen que lograr cambiar las cosas. Nooo pueden seguir así.